21 nov. 2011

Breve recordatorio para mí.

De vez en cuando haz caso del vago, no siempre se equivoca. Deja a un lado la pasión sin freno y no siempre obedezcas al impulso. No está mal sentir, no está mal disfrutar, pero piensa, por favor piensa, sé que a veces es difícil. Estás a tiempo, aclara cualquier duda, pero no te emociones amigo. No todos piensan igual que tú.

16 nov. 2011

¡A huevo!

Te recomiendo escuchar mientras lees: (No se porqué presiento que esta canción es la indicada para la entrada)



¿Qué tan loco debe ser un loco para notar que lo es?

Se sabe que no soy la persona más cuerda del planeta, y con loco no quiero decir que soy un "Bola de boliche" cualquiera. Siempre se confunde al loco con el distraido y a su vez éste último pasa por tonto, y aún que a veces funcione hacerse el tonto, no quiere decir que lo sea do nacimento.
Las cosas funcionan bien desde que acudí a la terapia.(¿Confirmada mi locura?) Esa seguridad que comenzó como un juego, y ya es parte escencial de mí.
La reestructuración de mi yo (formada "ingeniosamente" en un diagrama de Venn) funciona de maravilla, ese cambio de universo y separación indicada de conjuntos, que a su vez, están unidos, pero que funcionan de maravilla por separado. Es decir, existe equilibrio en las múltiples facetas que forman mi ser.
Entre las vueltas que ha dado la vida y mi inesperado ingreso a la Metropolitana (del cual se ha hablado muy poco en este espacio) el miedo ha ido desapareciendo. Las cosas están encajando perfectamente y los factores inesperados (de los cuales por su puesto no tengo el control) han dejado de ser negativos en muchos aspectos.
Compartir lo que pienso no es tan difícil cuando no se espera la aprobación de alguien más. Es más, abrirme y decir lo que siento (que no siempre coincide con lo que pienso), ya no es tarea imposible. Y así como siempre ha sido fácil decir que me cagas, es decir que me gustas.

Antes me preguntaría, ¿Qué pasará mañana? ¿Porqué tengo que esperar? ¿Acaso estarás mintiendo y esto sigue siendo parte del macabro complot que dios (sí, con minúscula) ha creado ingeniosamente con ayuda del mundo contra mí?

Que importa lo que pase mañana, la paciencia se ha convertido en mi aliada, y aunque varios impulsos invaden mi mente, ya llegará nuestro momento.
Y si no llega pues bien, esta vez no me he quedado con las ganas de decir lo que pienso y estoy satisfecho con el primer prerresultado.

Claro que no me gustaría llegar al 2012 sin algún avance más, quizá eso de la impaciencia es buena cuando se trata de evitar cobras venenosas. Pero entre las cosas buenas que se aprenden con los años (sin caer en el pensamiento emo de "la vida me ha pateado mucho"); está el respeto; y otra de las premisas que forman parte de mi nueva dieta:
"No hagas lo que no quieras que te hagan".
Me gusta la seguridad en la gente, tampoco me atemoriza una persona decidida que sonriente y feliz de la vida te dice "Ya lo decidí. Tú y yo seremos novios" ¡Porque sí lo dijiste! ¿No? A veces confundo mis pensamientos con la realidad. Y no por estar esquizofrénico. Es más fácil combinar el mundo de la realidad con el de la fantasía y ver las cosas como solo yo las puedo ver. Claro que muero por experimentar esas cosas que hasta hoy son solo un mito despierto y una realidad en sueños. Me declaro fanático del misterio que esta aventura representa, cosa contraria al ayer.

Ahora que todo marcha viento en popa conmigo, no te has vuelto una necesidad (A veces me dirijo a tí, solo a tí, descuidando un poco al lector) y eso me agrada, encuentro en tí un buen complemento y coincido con tu desición, previamente anunciada. ¡Nomás no te me vayas a rajar!

Estar de este lado de mi mundo está poca madre, no recuerdo hace cuanto no visitaba la cima. Y antes de quedarme embobado mirando fascinado todas estas maravillas, me regreso a la línea de tierra, caminando en línea recta, sin dejar alguna parte de mi sin visitar. Disfruto mi soledad, tambien de la compañía, disfruto mi vida, mi cuerpo y las circunstancias que me acontecen tal cuales son. -¿Qué más podría pedirle a la vida? - Nada, tampoco espero algo de la vida.
Espero nada de nadie y ofrezco todo lo que soy. (Que ofrecer no es lo mismo que entregar).

¿Porqué no esperas nada de nadie?, podría preguntarse algún despistado lector o desconocido.
¿Para que esperar? Cuando esperas, siempre esperas más y como nadie cumple tus espectativas terminas desilusionado. En cambio (Me caga que digan "Más sin en cambio") cuando no esperas, cuando realmente solo te dejas llevar, cualquier cosa que suceda en el entorno, será bienvenida con sorpresa y alegría.

Claro que me muero por saber que hay más allá de lo que tengo, la ambición es parte del ser humano. De una cosa estoy seguro. ¡No te me vas a escapar! Al menos no tan fácil como puede dejarse ir a la gente.

Tu me volverás más loco, incluso ahora mismo lo haces, no es reproche, no es reclamo, gusto de mi locura, gusto de la tuya y gusto que no te moleste la mía, que no te desagrade, pues gusto de tí, gusto el café y gusto un buen cigarro.

A que clase de mal entendidos puede llegar esto...
¡Que me importa! Mientras me entienda y entiendas que más da.

Quiérome, Ámome, gusto de mí y ahora que se lo mucho que valgo, no será fácil caer de nuevo.

Demasiado optimista, ¿no?
Pues claro que sí. ¡A huevo!

7 nov. 2011

El estudiante.

Te recomiendo escuchar mientras lees:


Caminaba con calma regreso a su casa, recordando con esa estúpida sonrisa infantil sus palabras. Una a una se repetían en la atarantada mente del estudiante haciéndole perder la cordura y sorprendiendole a cada momento.
Perdido en sus pensamientos jamás notó que la tarde llegaba a su fin y que aún faltaba mucho para llegar a casa.
¡Qué importa! Realmente que tanto le puede importar si sigue absorto en el mundo de ensueños pensando.
El viento jugando con las hojas de otoño que golpean el cabello del estudiante al tiempo que crujen bajo sus pasos, hace de las suyas esparciendo por cortos instantes el aroma de su perfume que quedó impregnado en su playera.
Él no lo nota, pero en cada bocanada de aire, crece su sonrisa.
No cabe de incredulidad, sorpresa y regocijo, de todas las posibles charlas creadas en su mente, jamás consideró aquella siquiera como una opción.
Un beso en la mejilla, un abrazo tierno y sincero, ¿Qué más puede pedir un estudiante?
El tiempo es lo de menos cuando siente la alegría y la juventud.
El estudiante solo vive su presente, vagos recuerdos del ayer vienen a su mente, pero el viento no lo deja volver atrás, lo empuja con fuerza hacia adelante, mira con la inspiración que se creía perdida el porvenir, nuevas experiencias y aprendizajes vienen en camino, no lleva prisa en su paso.
Sin notarlo su hogar quedó atrás hace mucho, y no tiene intensión de volver aún, sigue caminando ensoñado, feliz de reencontrarse consigo mismo.
Sonríe una y otra vez encantado de la vida, encantado del propio amor.
"Ya vendrá nuestro día, que tanto puede faltar" tararea ligeramente, esa melodía que sin mucho contenido lírico pero bastante sentimiento acaba de inventar.
Se aproxima el amanecer, es hora de regresar y vivir otro día de estudiante. Soñando, pensando y disfrutando las frías mañanas de otoño, contemplando al mundo; rodeando sin cesar (como la vida del estudiante); al siempre brillante sol.

28 sept. 2011

Amores Imposibles EXPLICACIÓN.

Espero sea la única vez que trato de explicar esto del amor imposible.

Un juego quizá muy cobarde pero que funciona de maravilla.

Esta es la situación:

Busco el amor en alguien que sé que no me corresponderá y a su vez que en el futuro no se irá. Es decir, temo, TEMO, que llegue un "amor posible" a mi vida, y no porque tema del compromiso, si no que no me gusta la futura despedida que inevitablemente un día llegará. Con esta técnica milenaria, confundes a la mente, aquel ser siniestro que siempre te juega las peores tretas cursis y melosas de las cuales al parecer nadie podía escapar.

Sencillo, tu mente crea una ilusión con alguien, la convences de que ese alguien es tu verdadero amor (y puede que lo sea) te aferras a esa idea (sabiendo en el fondo QUE NUNCA PASARÁ)...

-OJO, ESA PERSONA DEBE SER DE CONFIANZA Y QUE SEPAS QUE NO TE LASTIMARÁ- (Si eres lo suficientemente perspicaz, ya sabrás más o menos como va esta jugada, de no ser así, sigue leyendo.)

...haces tu lucha IMPOSIBLE, pero así estás a salvo de la clásica decepción amorosa por la que se pasa al final de una relación.

Prefiero la seguridad de un amor imposible, que las trampas de un amor posible e intangible, misterioso y selectivo, donde alguien sale perdiendo. Al menos con el amor imposible, puedes vivir sin temor a que te rompa el corazón (Porque nunca lo ha aceptado).

31 jul. 2011

Aquel lejano recuerdo.

ADVERTENCIA:
¡EL CONTENIDO DE LA SIGUIENTE ENTRADA CONTIENE LENGUAJE EXPLICITO Y NO ES APTO PARA MENORES DE EDAD Y/O MENTES SENSIBLES Y/O PURITANOS RELIGIOSOS Y/O NECROFÍLICOS Y/O ZOOFÍLICOS. PEDÓFILOS, PUEDEN LEER, PERO DE UNA VEZ LES DIGO, LES ABURRIRÁ SABER QUE NO SE HABLA DE NIÑOS!

Las noches de verano son bastante cálidas en Veracruz, son tantos los viajes que poco recuerdo de ellos, en realidad la mayor parte de ellos son iguales, trabajo, negocios, todo el tiempo en el hotel, excepto aquel que jamás olvidaré esa noche, de ese lejano junio en aquellos remotos días corriendo el año 1971.

Por alguna extraña razón decidimos viajar juntos en esa ocasión, por cuestiones laborales jamás coincidimos, entre sus viajes a Ecuador y las exigencias de mi empleo de estar cerca de la capital, pocas veces en realidad teníamos oportunidad de tomar un descanso en compañía. Hartos de esa cotidianeidad, emprendimos un escape de todo ello, dejando toda atadura en la ciudad, cualquier tecnología capaz de hacernos volver a la vida laboral, fue meticulosamente abandonada en casa, para que nada ni nadie interrumpiera nuestra intimidad.

Salimos a dar una vuelta a escuchar el canto del viento, la luna llena nos espiaba asomando su ancha cara desde aquel húmedo horizonte en movimiento, estaba tan cerca de nosotros que alumbraba perfectamente la noche, continuamos caminando unos minutos hasta que aquel lugar cómodo nos llamó, decidimos recostarnos, observar aquel paisaje hermoso bajo el cielo, custodiados por un sinfín de estrellas testigos de la paz que se sentía esa noche.

Solos tú, y yo, escuchando esa majestuosa sinfonía entre el viento, el mar, los grillos, la noche, comenzaste a besarme, lentamente acariciabas mi rostro hasta que lograste sedarme con tus besos, audazmente notaste esa debilidad así que recorriste tu mano hacia mi cuello, al tiempo que mis manos se hacían participes de la escena, con delicadeza tocaban uno a uno tus cabellos, dejando a un lado las caricias en mi cuello y tus orejas, el calor se intensifica, pero ese viento suave recorriendo nuestros cuerpos me invita cordialmente a desplazarme hasta llegar debajo de tu blusa: tu espalda desnuda, caliente, tan tersa y sensual, no dejaba de rozarla con los dedos, recorriéndola sin dejar algún espacio sin acariciar, con mayor agilidad, una de esas manos bajaba lentamente, recorriendo todo tu pelvis hasta llegar a tu vagina, para entonces, ya se sentía humedad, lo cual me indicaba que hacer, pero decidí hacerte esperar un poco, tocando poco a poco tu pelvis, sintiendo más y más esa humedad. Mordías mis labios, tocabas mis nalgas, me besabas con desesperación, mi oreja, mi cuello, eso me tenía completamente loco de ardor. Sin importar mucho el lugar comenzaste a masturbarme y en tus ojos se reflejaba esa mirada que quería sexo oral, el único impedimento quizá en esa playa no tan desierta, era que pese a la hora, aún nadaba gente, los niños jugaban a pocos metros.
Eso hacia la situación mas y más excitante, nadie se daba cuenta aún, estabas desesperada, susurrabas en mi oído que querías que te tomara en ese momento. Tenía las más fieras ganas de morder tus pezones, de sentir tus labios húmedos haciéndome sexo oral, mi dedo entraba con facilidad en ti, ambos sentíamos esa ansiedad de ser uno y de una buena vez hacerlo, te montaste sobre mi, hice a un lado tu delicado hilo dental negro con esos interesantes detalles que desatan mis más bajos instintos. Con tu ropa interior a un lado, y esa falda veraniega muy corta, que facilitaba las cosas, rozaba con mi pene todo el exterior de tu vagina cubriéndome de esa deliciosa humedad característica de ti,

Pronto tomaste la iniciativa sin importar la gente que nos fuese a ver, la situación era tan abrumadora, te penetraba lentamente, cerrabas un poco las piernas, lo cual hacia sentir una presión ligera en mi que me volvía loco, seguía ansioso por ver tu pecho desnudo, lamer cada parte de ti. Me senté para sentir totalmente el rose de nuestras pieles apretando suavemente tus nalgas mordiendo tus labios, besando y chupando tus orejas, permitiendo salir leves suspiros directamente a tu oído, lo cual definitivamente te excitaba más y más, se sentía en la forma que tomabas mi espalda con fuerza, estábamos al borde de una muerte chiquita; cuando; vimos que se acercaban dos policías, pero aún no nos veían así que rápidamente nos separamos, ellos pasaron pronto, pero aún ansiábamos más, no podía esperar más, aún estaban cerca los policías, se alejaron un poco y aun recostada a lado de mi, solo me volteé y di la espalda a ellos, te tomé de la cintura, te acerqué hacia mi pene y lo introduje por detrás de ti.

Sentía tu interior con intensidad, cada vez más humedad, gemías satisfactoriamente, inmediatamente volvimos a tomar el ritmo, cada vez más rápido. El final se aproximaba, lo sentía en tu respiración, era tan excitante, nuestros corazones estaban a punto de estallar no podías parar, pequeñas pero constantes contracciones me indicaban que íbamos por el mejor de los caminos, ahora los gemidos estaban en mi oído, los míos en el tuyo. Y justo en ese instante sentí esa explosión que me hizo estallar a mi también, nuestros cuerpos fundidos en el mar, yéndonos cada vez más adentro de esa inmensidad, liberados en el castaño de tus ojos, en esa profundidad, simplemente volvimos de la muerte con una nueva identidad, con esa sonrisa que denota extrema felicidad.

Al abrazarnos, volteamos a nuestro alrededor, era tan mágica la noche que jamás notamos si alguien nos observó, en realidad a nadie parecía importarle, esa playa, ese momento era tan hermoso, que cada ser vivo en ese lugar, parecía estar igual de cautivado que nosotros, igual de enamorado, igual de radiante, pasamos la noche entera allí, esperando al amanecer, volvimos al hotel a recoger nuestras cosas, la vida volvía a la normalidad, no sin antes dejar un recuerdo, una noche, un instante, que en todos los viajes que he tenido, en toda la vida que he vivido, jamás habría sucedido sin la ayuda de ese hermoso paisaje, de ese lejano Veracruz, de aquella remota noche de verano, en aquellos ajetreados tiempos del año 1971.

18 jul. 2011

Aquella mujer pasajera

Camino de vuelta al hogar, después de un arduo día de labores universitarias. Abordo aquel camión, y me adentro en la fría Moscú, vagando pegado a los hombros de los hermanos Karamazov, refunfuñando por lo testarudos que pueden ser, hilado y perdido en los misterios que Dostoievsky lentamente, tortuosamente y a su gusto desenreda para mí.
Jamás he podido leer a gusto de regreso a casa, siempre termino dormido en el camión (A diferencia de las mañanas, cuando sin problema alguno leo todo el camino; y que a veces - confieso - temo a pasar mi destino.) Entre baches, gente que sube y baja y uno que otro ronquido mío, hemos cruzado la ciudad, hasta llegar muy cerca de mi destino. Emprendo la ligera - y no sé porque hoy decidí realizarla más lenta - caminata a casa, viendo la vida pasar, con ese aroma a pollo estilo sinaloense del "Pollito Norteño", seguido del profundo, penetrante (pero poco apetecible por su ubicación) olor de las tortas y tacos de pastor "El Güero" que se encuentran tan solo cruzando la acera. Sigue el martirio alimentario, al pasar frente a un McDonald's, que a pesar de no ser de mi agrado el lugar, tiene un aroma atractivo acompañado de esas hermosas fotos de hamburguesas que miden el triple que mi rostro. Cesa un segundo la tortura del hambriento, en ese tramo sin restaurantes donde por alguna misteriosa razón 3 vehículos están arriba del camellón, tratando de pasar del carril de alta velocidad de la avenida al de baja, alentando y entorpeciendo la vialidad, con sus actos sin sentido, hasta que de nuevo aparece la tortura de la comida con ese casi imperceptible restaurante de comida china, que aunque no huele toda la calle, simplemente pasar por ahí, reaviva el hambre. Realmente esta vez, no fue tanta la tortura, pues en la escuela decidí tener un tentempié de pollo enchilado.

Pensando seriamente si fumar un cigarrillo o posponerlo para el día de mañana, seguí caminando en línea recta hasta entrar otra calle recta, cercana a mi destino. A lo lejos logro divisar una silueta, un inconfundible caminar y para mi sorpresa,

¡Carajo!

¡Hueles exactamente igual que hace seis años!

La única diferencia; creo; es que ya no llevas ese aburrido uniforme de colegiala que dejaba tanto a la imaginación y que usas gafas.

Vi en tu mirada ese destello, como buscando o un saludo de mi parte o con ganas de tú saludarme, pero decidí seguir mi camino, recordando lo pasajera que fuiste en mi vida y probablemente en la de muchos jóvenes más, que seguramente si te vieran, harían algo similar. Me trajiste una sonrisa al rostro, he de admitirlo, es impresionante como puedo recordar el aroma de una mujer (una mujer pasajera he de aclarar). Porque no es lo mismo recordar el olor de una amante con la que se viven miles de noches y días de placeres, o ese dulce aroma de las flores, la tierra cuando empieza a mojarse en al desatarse una tormenta, o simplemente el de un buen platillo a comer.
Una mujer pasajera, que pasó a toda prisa hace tiempo, que no tuvo la intensión de quedarse y poca en efecto de volver. Pero que realmente no importaba, porque uno iba de paso también, lo que sucediera o no en esos tiempos, daba igual, no se está preocupado por quien no recibe tu afecto, no se preocupa uno por alguien que no se preocupa por uno.
Lentamente te alejabas en ese encuentro prácticamente instantáneo, dejando en mi camino, aquella estela de perfume (que nunca fue de mi agrado, detallo) y un recuerdo más, que por insignificancia se ha perdido en el olvido, y que ahora aparece, para ser plasmado aquí, en este instante, con la duda y el misterio, que si alguna vez este pequeño relato es por mi releído, recuerde el aroma que tenías hace seis años, que tenías hoy por la calle, y que supongo tendrás cuando eso pase de nuevo.

14 jul. 2011

La fría y cálida irrealidad

La habitación se encuentra tan llena de nada, que es difícil saber donde se está pisando, en cada paso me encuentro con mentiras elaboradas finamente por mi mente, que se confunden con la realidad y que incluso, llegan a formar parte de ella, he ahí cuando todo se torna confuso.

¿Qué de todo lo que hay es verdad?
¿Cómo puedes reconocer lo real de lo irreal? es más, ¿cómo interpretar sin llegar a lo surreal los fenómenos que acontecen fuera de mi mundo?

En el juego de encontrarse con las verdades y las mentiras, debes ser meticuloso, porque algunas verdades parecen mentira y otras mentiras se ven tan reales,
¿Cómo ser un amigo de aquel que busca tu amor, cómo ser el amor de alguien que busca un amigo? ¿Quien está mal? ¿De quien ha sido la culpa?
¿De aquel que brindó su confianza para ser un gran amigo?, ó ¿De aquel que entrega la misma para ser un gran amor?

La única diferencia entre estas dos personas es el amor y el cariño que una siente y la otra no.

Recordé con minuciosidad la noche pasada.
Me dirigía a su casa, buscando algo de compañía, encontrando conforme me acercaba mayor soledad, sentir la lejanía en su cercanía, y entre más profundo entraba, más afuera me sentía. Fuera de mí por su puesto, tan dentro de su calor, pensando fríamente en lo tonto que resulta buscar compañía cuando lo que se necesita es soledad para pensar. Pero estando solo se busca compañía para no pensar en soledad. ¡Qué complicado resulta!

Resulta irónico también eso de estar y no estar, llegar y ver que la única persona que faltaba y que sigue faltando soy yo, no me encuentro en ninguna parte, busco por todo el lugar y en efecto, no estoy yo. ¡No soy yo!

Que si me quedo, que si me alejo, que más da si no estando estoy y cuando estoy no me encuentro.

No se donde estoy, estando aquí preguntándomelo con frecuencia. Camino sin rumbo y se por donde camino, doy pasos firmes y tiemblo de miedo porque no siento el piso.

Me gusta mucho quien eres cuando no sabes que me gustas por quien eres, en cuanto te enteras todo cambia, pues distas mucho de ser la persona que amo, lejos parece mejor que cuando cerca, pues lejos no sabes lo mucho que me gusta como eres, estando cerca es imposible ocultarlo y comienza de nuevo esa transformación.

¿Qué puedo hacer?, soy humano, no elegí de ti enamorarme.
¿Qué puedes hacer?, también lo eres tú, no elegiste de mí la amistad.

Fueron cosas, pequeños y grandes momentos, que con el paso de los años, nos han llevado a sentir el afecto que sentimos, cada quien a su modo, cada quien pensando en un bien común, que evidentemente no fue el mismo en cada uno de nuestros mundos.

2 jul. 2011

Las tardes soleadas de verano.

Te recomiendo escuchar mientras lees:

(no es video, así que puedes leer con calmita)

Cualquiera recordaría con alegría, las tardes soleadas de verano, corriendo por las calles buscando una fuente o algún lugar con agua, y mojarse con toda la chiquillada sin importar algo más.

Que distintos son los veranos de la infancia con este verano en especial. Tardes nubladas, lluvia casi todo el día. Me quedo con mis recuerdos, siempre con mis recuerdos, que al final, creo que ni son míos. Recuerdo muy poco de mi infancia, y no quiero revivir nada de aquellos recuerdos.

Camino bajo la lluvia, preguntandome una y otra vez que es lo que me hace estar tan solo, si tengo personas preciadas a mi lado que me quieren y me cuidan. Que aún rodeado de ellos tengo esta molesta necesidad de querer tener compañía y a su vez, de estar solo mirando, como la vida puede llegar a ser tan divertida y a veces demasiado aburrida o aturdidora.

Quiero algo de compañía, porque una parte de mí se ha ido. Está buscando por ahí a alguien en apuros, a quien darle buen consejo, tratando de hacer feliz al prójimo, o al menos a la gente que le interesa a esa parte. Por otro lado se encuentra el resto de mi persona, buscando a esa otra parte que le de buen consejo, y que nos haga feliz. Le seguimos el paso con prisa, siempre uno atrás de el, pero nunca lo hemos alcanzado. No existe un equilibrio donde todos salgamos beneficiados.

Buscando más razones, un tanto empapado, sin percatar que me he parado en un gran charco, observo a mi alrededor para ver hacia donde dirigir la marcha, pero todo es más oscuro, más nuboso así que decido simplemente caminar a ciegas. Que más da, ya vendrá una pared o algo que me detenga, seguro llegará uno de esos ángeles perdidos que trataran de ayudarme, aceptaré la ayuda, y cuando se distraiga simplemente me escabulliré y seguiré mi camino solitario, preguntandome porque estoy solo.

Con frecuencia llegan personas, atractivas, interesantes, e incluso muy divertidas, pero tienen algo, algo que me hace fácil llegar a ellas, y eso sin duda hace que pierda todo el interés.

Ha caido la noche, la tormenta se hace más grande, no importa buscar refugio, ya no se puede estar más mojado que como estoy. No hay parte de mi ser que no tenga una gota de agua. La ropa es un estorbo, el bosque es grande, nadie observa (y que importa si alguien lo hiciera), me despojo de mis prendas, camino desnudo a paso lento. Me han dado muchas ganas de subir a un árbol y mirar como llueve, un rayo alumbra todo momentaneamente, alcanzo ver un lago a lo lejos, ¡Quiero ir a nadar! Bajo rápidamente del árbol y camino con el mismo paso lento hacia el agua, me tiro panza arriba y me dejo llevar, no tengo ganas de nada, solo de descansar.

Arrojan un salvavidas, el cual me golpea la cara. Lo miro y sonrío.
-"Estoy bien."-
Les grito -"Sólo sigan su camino"

Flotando me pregunto. ¿Por qué carajos estoy solo?, soy una buena persona, tengo mucho por compartir, ¿Porque nadie quiere compartirlo conmigo?.
Un rayo más ilumina mi mente, hay personas que me quieren y que sin dudarlo estarían conmigo, pero no, no quiero, no me agradan, no me gustan, tienen eso que las hace tan repulsivas para mi, eso llamado "interés". No me gusta el rechazo, pero tampoco que me admiren si no hice algo admirable. Las evado para seguir a solas en mi camino, y me encuentro con mujeres atractivas, que llaman totalmente mi atención, tienen eso que busco, eso tan grande que me llama con locura, y no es su indiferencia, si no esa atención a ratos, ese cariño limitado, la dichosa amistad. Por más que intente jamás estarán conmigo, al menos no como lo deseo, hasta me he aprendido su discurso, que bien, así ya tengo excusas, ya tengo el motivo.

¿Porqué no lo habia pensado antes?

Creo que siempre busco amores imposibles, para seguir solo y tener una buena excusa cuando me preguntan "¿Porqué estas solo?"

Cuando finalmente el que quiere estar a solas preguntandose todos esos misterios del amor, soy yo, solo yo, siempre yo. Que al final, cuando todos se harten de mi, y se alejen en su camino, conmigo tendré que lidiar, no con alguien más.

25 jun. 2011

La graduación.

Te recomiendo escuchar mientras lees:




Llevo poco más de un mes de vuelta en casa, los rusos confían un poco más en mi, El Zorro, joven e inexperto, pero con venganza en su mirada, se ha vuelto la única persona confiable de la Piccola Firenze. Todos los días cuando despierto, Se encuentra el diario frente a la puerta, un galón de leche, y una caja con cigarrillos (excepto los viernes de cada quince días, que deja un par de habanos y un vino blanco a cambio).
No me preocupa el aseo de mi hogar, pues solo llego a dormir, y procuro comer fuera, con los rusos, para saber más de ellos; que entre tanta banalidad y chistes en ruso (que ya me tienen harto), siempre se les escapa algo útil, por ejemplo, a Petrov le aterran las cucarachas, eso es algo probablemente absurdo e insignificante; pero para mi; es un arma más que valiosa, y que usaré debidamente en su momento.

Cada noche, cuando vuelvo algo ebrio y agotado de tanta hipocresía, el zorro me espera en el pasillo del edificio, con una cubeta con agua hirviendo, y una toalla en su hombro derecho (siempre en el hombro derecho). Le invito a pasar, me quito los zapatos y aflojo mi pantalón y corbata. Tomo asiento en el único mueble decente de la casa, meto la toalla en la cubeta, la exprimo con fuerza y me la pongo en la cara.
Mihail, prepara la cena, que para ser sinceros es una piltrafa, ni un perro la comería, aunque, he de admitir que va mejorando, cuando yo cocino me observa, me pregunta como lo hago, le enseño a usar las especias y me doy cuenta que ser mitad ruso mitad italiano ya es bastante, como para pedirle que olvide su asquerosa cocina.

Pensamos cada noche, como diablos deshacernos de esa escoria, es más difícil siendo solo dos, bueno, uno y medio, aún no está listo El zorro para esto, y no me gustaría, que siendo tan joven, se inmiscuyera más en la vida de un asesino, se ve que tiene futuro, pues pese a lo que pueda parecer, este joven huérfano estudia medicina y pronto ha de graduarse.

Recuerdo los miles de consejos que me daba mi padre y trato de compartírselos, más que como un padre, como un amigo, para que no se sienta presionado, como cualquier joven lo haría.

Siempre asiente con la cabeza, y sonríe, aunque segundos después solo baja la cabeza, y su mirada de venganza se vuelve nostálgica por el recuerdo de sus padres.

-¡Bingo! se me ha ocurrido algo.
-¿Qué te pasa Zorro, te has dado en la cabeza?
- Nada de eso. La graduación, porque no lo había pensado antes, ¡LA GRADUACIÓN!
- Sí, sí, eso ya lo oí que sucede con la graduación, no me digas que te vas a arrepentir y no irás, ya te dije, el costo lo cubro yo, si es necesario.
- Claro que no, no es eso, la estúpida graduación, estará repleta de gente. Rusos, Italianos, esos malditos Estadounidenses... Es la oportunidad. Seguro Petrov dirá un estúpido discurso, hablará de sus donativos, y de la seguridad que ofrece a la ciudad. Es simplemente perfecto.

Sorprendido lo observaba, su mirada de malicia, ahora se tornaba perspicaz e inteligente, ya no pensaba solo en vengarse, la ira no lo dominaba, pensaba con sigilo y razón, las maneras de lograrlo.

- Tienes que afeitarte.
- Que diablos, ¿Porqué habría de hacerlo?
- Te vas a graduar, hay que ir bien vestidos.
- Quiere decir, ¿Que vendrás conmigo?
- Claro, tu plan me parece bueno.
- Bien, pero porqué he de afeitarme, jamás lo he hecho, es una tradición...
- ¡A veces olvido lo Ruso que puedes llegar a ser! Solo hazme caso y aféitate, te verás bien, ya verás, en mi baño puedes encontrar navajas nuevas y todo para preparar tu crema de afeitar. Yo haré lo mismo, que me molesta esta barba que tanto les gusta a ustedes. No sé porqué.

En ese momento recordé cuando miraba a mi padre afeitarse con mucho cuidado, con mucha paciencia, solo reía y me decía que ya lo entendería cuando creciera.
"Un Italiano bien afeitado, es más que un Italiano, la porte, el estilo, te da presencia e higiene, recuérdalo siempre, el baño y el rastrillo son más importantes que el pan de cada día"

-¿Dices algo?
- Nada, nada, solo recuerdo en voz alta. Vamos por un par de buenos trajes, este momento será inolvidable, solo júrame una cosa Mihail.
-¿Qué?
- No dispares el arma a menos que sea necesario, no querrás convertirte en un asesino.
- ¿Me darás un arma?
- Sólo si lo juras.
- ehm...
- Anda no seas necio, esto no es para ti.
- Bien, lo juro...

Vuelve el recuerdo de mi padre, hablando mal de los mafiosos. -Mantente alejado de ellos, una vez dentro... ¡TE ESTOY HABLANDO!, A veces parece que me dirijo a una piedra carajo. ¡Sólo hazme caso! Soy tu padre y sé porque te digo las cosas.-

Debí hacerle caso, pero ahora estoy aquí, y de no ser por quien soy, las cosas estarían de la mierda por mucho tiempo más. Irónicamente todo este asunto es en su memoria, de mis padres, de la Piccola Firenze de ayer, no en esta escoria llena y hedionda de vodka.

Ha llegado el día, la graduación se acerca, mis nervios, tal como la primera vez, son inmensos, hemos llegado a un salón lleno de adornos, los italianos católicos decidieron celebrar una misa, para congratular a los muchachos recién graduados. A los rusos no les hizo mucha gracia, pero aceptan con respeto las creencias que tenemos, incluso, proponen pagar la mitad de esta fiesta, solo quieren quedar bien. A nadie le importa su estúpido dinero, en verdad, lo mejor sería que no asistieran a la reunión, solo se contonean frente a nosotros presumiendo su poder.

Son las 7 en punto, todos los italianos llegan a tiempo a la misa, el sacerdote por el contrario, llega unos minutos más tarde, irradia miedo, digo, quien no tendría miedo rodeado de gangsters y esos malditos rusos. No hay persona en el lugar que no tenga un arma. La misa dura menos de lo esperado, unas palabras, unos versículos, la paz del señor, nadie pasa por la ostia, sería algo tonto ver a algún mafioso pidiendo perdón a dios. Incluso estoy seguro, que es tanto el orgullo de un mafioso, que van a misa para que dios les pida perdón a ellos, por todo mal sucedido en batalla, o simplemente por ser más que él. Y es verdad, somos más grandes que dios, ni si quiera el puede detener el flujo del poder, la ambición por el dinero, satanás solo nos mira con respeto. A quien le importa, ninguno de los dos nos puede matar, solo son inventos para mantener al pueblo ciego.

Después de la absurda y simbólica misa, nos dirigimos a la calle 23, solo a unos metros de la iglesia, el salón, lleno de globos en forma de estrella, y aún con muy poca gente, despide ese nefasto aroma a comida rusa, como siempre, y con el mismo afán de quedar bien, fueron tan amables (y nótese el sarcasmo) de obsequiarnos la comida, que no dudo está envenenada, realmente, ni ganas de comerla dan. Vodka en cada mesa; que raro; ahora en el salón, hay menos italianos que en la iglesia, la mayoría temen, y no solo familiares y amigos, hay graduados que no asistieron a su fiesta, por temor a cualquier acción, nunca se sabe con esos bastardos.

Un trago para los nervios, en verdad lo necesito, son demasiados rusos, matar a Petrov parece una misión imposible. Rodeado de guardaespaldas, armados hasta el copete, no será nada fácil.

- Quiero ambos vasos llenos, no dejes jamás de servirnos. Toma unos cuantos dólares y atiéndenos bien. ¿Estás nervioso Mihail?
- Francamente un poco, jamás me he graduado, y al parecer será una graduación memorable.
- No pasa nada, deberías estar acostumbrado, en verdad no hay nada que temer, ¿Quieres esperar al final, o lo hacemos de una vez?
- Dejémoslo al final, quiero recordar esta fiesta.
- No la olvidarás, de eso me encargo yo, ya verás.

El vodka seguía llegando, el vaso jamás estuvo vacio, o eso recuerdo ahora. Mi forma de beber ya no es la que era, en pocos tragos sentía mi cabeza girar. Es probable abortar la misión, uno jamás corre igual con tanto alcohol barato de por medio.
Me dieron ganas de bailar con esa mujer alta de los pechos grandes. La llevaré a mi cama a como de lugar. Bailamos, solo ríe, creo que estoy bastante alcoholizado, además que su música me parece tan rara, tan diferente, quiero más alcohol. Subimos a la terraza del lugar, con el valor de un italiano alcoholizado, la beso, no se resiste, me dice al oído que vayamos a su casa, que no está nada lejos, y si lo estuviera que más da, es mi oportunidad. Llegamos a un sucio cuarto debajo de un restaurante, no me importa, solo quiero poseerla, perderme en la inmensidad de su trasero, y recordarle que quien manda soy yo. Mi cabeza sigue dando vueltas, mis pantalones solo caen.

-Quello fa ritardare il prostituta?

No me entiende solo río, hagamos esto pronto, que ya me está asqueando ese aroma a mujer de la vida fácil. No tengo que dar detalles del momento, fue simplemente algo excepcional para alguien tan ebrio como me encontraba. Solo me vestí y salí sin decir nada. Afuera, me esperaban "los muchachos" 4 rusos bien vestidos, solo me pidieron que los siguiera. Algo no iba bien, no contaban sus chistes idiotas, ni hablaban de los malos hábitos de Petrov. Contrario a ir a la guarida caminamos hacia ese callejón donde liquidaban a los "innecesarios". A lo lejos se escucha esa canción de Santo & Johnny Farina presagiando que las cosas no saldrían bien, solo comencé a reír, caminando con mucha tranquilidad, prendiendo un cigarrillo y ofreciendo uno a los demás. Nadie aceptó. En fin, que más podía pasar, seguro estaba muerto, que importa, estoy ebrio.

Llegamos al callejón, sin ordenes algunas, solo caminé a esa pared donde seguro sería acribillado, una bocanada más, una carcajada, uno de ellos me miró y se abalanzó sobre de mi.

-¿Te parece divertido?

Los otros tres lo detienen.

- Crees que solo puedes irte con mi hermana por ser uno de los predilectos de Petrov, eres imbécil. Estas muerto basura italiana. ¡Estás muerto!

Otra bocanada, una inevitable carcajada, le sigue una cachetada, inevitable otra carcajada, comienzan las patadas, solo me tiro y cubro con mis manos, no pienso poner resistencia. Entre golpes solo rio, cuido mi cigarro más que mi golpeado cuerpo. "El cuerpo sana, los cigarros se terminan, que más da".

Se escucha el crujir de su revolver, estoy seguro que disparará, apuntan a mi cabeza, o al menos eso veo de reojo. Suena el vacio inmenso que tanto me gusta de un arma al dispararse. Se repite un par de ocasiones más. Sigo vivo, estúpidos rusos y su pésima puntería. Me paro y me sacudo el traje, amoratado, y con un tremendo dolor de cabeza (seguro es la resaca) miro a mi al rededor y lo único que veo es sangre por todos lados, no se si toda sea mía, que importa, necesito unas aspirinas. Camino a casa, las cosas no tienen sentido, seguro olvidé mucho con tremenda borrachera, siento esa mirada, desde que salí del callejón, los pasos son más cercanos, pero a su vez más temblorosos, me toman del hombro.

-¿Ahora que diablos quieren, no ven que quiero dormir?
-Lo siento, no quería hacerlo, realmente no sabía que hacer, pensé que te matarían.
-¿Matarme? Jaja pobre idiota, soy inmortal. Dios aún me quiere vivo para matar a ese inmundo animal ruso.
-Los... Los maté, en verdad no quería, tengo asco, vámonos a casa.

Entrando en un frío indescriptible, quitando todo rastro de borrachera, miré a los ojos a Mihail. Ahora su mirada estaba perdida, probó el disgustante sabor de la muerte, todo por una estúpida borrachera, no realizamos la misión, ahora todo está perdido, ningún consejo mío, o de nadie, podría cambiar esa sensación de la muerte, ese sabor tan adictivo, tan desgastante, tan embriagante. Jamás podrá dormir igual que hasta hoy. He arruinado todo, y no me siento mal por ello, pero por esta situación, hemos perdido a un gran médico, ya no es lo mismo, querrá más y más.

-No pasa nada Mihail, solo limpiemos ese callejón y vámonos a casa, así tenía que suceder. Necesitas descansar, y mañana si ya no me duele la cara y el cuerpo, tendremos una seria charla, necesitamos hacer un nuevo plan, y justificar la ausencia de estos tres pendejos, que por querer asaltar a algún chofer armado, fueron asesinados.

- Pero...
- Ya, ya, es tarde y me duele la cabeza, no empieces con cursilerías. Deberías estar orgulloso, ya eres un médico titulado, ya compensarás tus errores de joven con duro trabajo, no seas tan rudo contigo, vámonos a dormir.

Antes de llegar a casa, tropecé un par de veces con los basureros tirados fuera del vecindario, al llegar al poste de la esquina fue inevitable vomitar, entre comida y alcohol, había sangre.

- Ja, si me dieron duro verdad (no paraba de reír) que importa, ya dolerá mañana, solo quiero dormir.
- Estás loco, eso es lo que pasa. ¡Estás loco!

10 jun. 2011

Sin querer caer en las repeticiones.

Que podría decir, acerca de tus ojos,
si seguro has oído, en miles de ocasiones,
lo lindos y radiantes que son.
Me encantaría halagar esa sonrisa,
que me tiene atento a la charla,
pero temo que alguien más ya lo haya hecho.
Y qué decir de tus delgados labios,
o ese lindo lunar que los resguarda,
o simplemente la forma de tu caminar,
Cualquiera puede notar sin problemas
tu radiante belleza, así como cualquiera,
Sin pensarlo, podría decir alguna frase elaborada.
Ya he de encontrar el modo,
he de encontrar aquello,
que jamás hayas oído,
y que logre cautivarte…

23 may. 2011

A ciegas por el mundo

Voy por un sendero desconocido con los ojos cerrados, con una mano estirada esperando llegar al final, ¿Cual final? ni siquiera sabes cual te corrresponde, pues jamás has abierto los ojos. ¿Cómo sabes si te espera algo más allá? Realmente, estás seguro, que a todos nos corresponde algo similar? que todos tenemos aquel privilegio de gozar?, la vida es un agasajo, eso no lo dudo, pero hay que adaptarse a todas esas carencias y deseos imposibles que a tu vida llegan en cada instante.
Desearía ser tan feliz como hace unos minutos, que vueltas da la vida carajo.

14 may. 2011

Otra noche de blues

Te recomiendo escuchar mientras lees:


Pronto amanecerá pero el sueño está lejos de alcanzarme, lo evado con sigilo prendiendo otro cigarrillo. Las horas pasan y lo único que se encuentra en mi pensamiento es la silueta de aquella mujer. Todos los días la observo, con su mirada tierna apuntando hacia un mismo lugar, no observa a nadie, solo camina mirando ese punto que jamás he encontrado o simplemente no comprendo. Me fascina el instante entre que percibe mi mirada y lentamente va volteando, esa milésima de segundo en la que su mirada tierna me mira justo a los ojos, antes de transformarse en esa clásica mirada de desprecio tan común de las mujeres bellas.

No se si sea por ese viejo y un tanto percudido traje negro que suelo llevar todos los días, o el aroma a whiskey que desprende, no lo sé, no lo sé, tantos pensamientos me aturden al tiempo que mi cabeza da vueltas envuelta en mil banalidades y entre ellas se encuentra el porqué de que el aroma de tu perfume dure más en mi mente que el de cualquier otra persona, dudo que sea la fragancia en si misma, si no el hecho de que tu la portes. Como podría olvidar aquel aroma penetrante que atraviesa día con día toda la sala de estar sólo para recordarme lo cerca que estás de mi, y a su vez, lo imposible que será acercarme un paso más a tu cuerpo, sin recibir otra de esas miradas letales.

Bebo un poco más de aquel whiskey caliente por mis manos, no tengo hielo, no tengo nada, ni siquiera una esperanza de salir de esta, miro al borde de la cornisa como la gente se predispone a trabajar, todos corriendo, con esa cotidianeidad citadina que tanto me fastidia. Suena mi teléfono, aquel viejo celular con pantalla en blanco y negro que me tiene atado a un trabajo que detesto, con una agenda que contiene el número de aquella chica a la cual no puedo hablarle porque así como ella percibe mi mirada, yo también percibo su desprecio. Estoy harto, y bastante entorpecido, camino por la orilla de la azotea riendo y cantando aquella pieza contagiosa que tanto me gustó el día de hoy, solo hoy, que la alegría me impide pensar en aquel problema tan grande que se ha vuelto vivir.

"Si te rompieron la ternura en un anden,
si te golpeaban desde que eres un mal,
si le fallaste a la canalla nación,
si ya perdiste tu virginidad,
la tarde es un hospital para locos depresivos."

El sol comienza a despuntar, el estúpido teléfono vuelve a sonar, sin pensarlo en uno de esos saltos tocando la armónica de madera que aprieto con recelo, saco de mi saco el teléfono y sin mirarlo y en un sorprendente giro al borde de una inminente caída, lo arrojo hacia la avenida y sigo bailando con singular alegría

"Si te encontraron desvestido al regresar
Desayunaste algún sedante al despertar.
Te enamoraste de tu hermana mayor
Si te engañaron los testigos de Jehová
La tarde es un hospital para locos depresivos"

Un sujeto me mira desde el edificio de enfrente, su mirada citadina que no refleja más que desprecio por su vida y por la de los demás, solo dio la vuelta y volteó a vivir su mísera vida.

"Voy a liar un tabaco en un solo de blues
dame el tono muchacho, anda, apaga la luz
es el blues del atajo
que comienza en mayor
el vecino de al lado ya sacó el acordeón."

A nadie parece importarle mi vida, realmente no busco su interés, mi vida desde hace mucho gira en torno a lo que suceda en el momento.
Prefiero tomar asiento en la esquina para mirar el nuevo amanecer

"Yo nací un día nublado, creo que nunca paró
de llover en las calles, alguien dijo que noviembre lloró
a los quince de casa me salí a recorrer
esta tierra mojada de dolor y placer
de dolor y placer."

Me asomo por la orilla esperando caer, para saber que se siente, alguien toma mi hombro, me pide dar marcha atrás, comienzo a reír con demencia, en verdad no me iba a arrojar, sabía que su interés no era por mi vida misma, si no por el hecho de no tener que limpiar mi desorden al caer, solo me paré di un par de saltos más y baje por aquellas escaleras, escuchando el precioso eco de la armónica por ese feo corredor del edificio donde solía vivir hasta esta noche.

"Conocí una mujer que vendía la ocasión
me envolví a su querer iba hambriento de amor
iba hambriento de amor
diecisiete, una lira, hijo a rocanrolear
entre el humo y bebida, hijo, a vagabundear
vine a dar con un blues
en un frío callejón
olvidé lo demás, me subí a su vagón
al final."

Emprendí la marcha al departamento carente de muebles y de recuerdos, tomé mi única posesión valiosa en ese lugar, otra botella de whiskey, dejé la puerta abierta y partí, vagando en mi mente tanto como por la ciudad, a punto de llegar a mi tedioso y horrible empleo de tiempo completo, cuando mi cuerpo decidió dar vuelta en dirección perpendicular a ese maldito edificio, su perfume se percibía desde la esquina, me incitaba a dar vuelta y volver, pero pudo más mi espíritu viajero, la ausencia de efectivo no me pareció un problema, solo decidí caminar, siguiendo la oscuridad de la noche caminando hacia el este tratando de alcanzarla, pasaron las horas, el hambre se mitigaba con el alcohol y cigarrillos, que más da.

Otra noche se acerca hacia mí, tal como yo me acerco hacia ella, caminando en direcciones opuestas sabiendo que nos vamos a encontrar en algún punto para compartir, como cada 24 horas, otra noche de blues.

3 may. 2011

La triste historia del castillo.

Recuerdo con mucha emoción la primera vez que me colé en un cine, tenía 6 años, en la cartelera estaba El Rey León, mi hermana había ido al cine con sus amiguitas, y habiamos ido a recogerla, solté a mi madre, y me puse a jugar "por ahí", en la primer distracción entré a la sala, escondidillo por ahí miraba atento una frase que me marcaría por el resto de mi vida. "Que, quieres que me ponga falda y baile hula hula?" no entendí mucho de lo que se decía, pero la siguiente escena fue de lo más divertida. Llegó un señor y me dijo "tu mamá te está buscando, pero ya te encontré" lo primero que pensé fue que ya me iban a regañar, pero el señor contrario a ello me dijo, mira sientate en una de las butacas y acaba de ver la película, pero no hagas ruido, el don (que seguro era un chavo como de 20 años, pero a los 6 todos son dones) fue a decirle a mi mamá que estaba en la sala, que no habia problema. Acabó la película y salí, efectivamente, me dieron una regañiza, pero no importó, acababa de ver el final del Rey León. Poco tiemo pasó para que la consiguieramos en VHS y la vieramos todos en familia.

Este y futuros recuerdos de mi infancia provienen del famoso cine lindavista, "El cine del castillito goei". Que digo cine, era el señor cine. Creo que todo citadino, o quizá la mayoría conoció y vió alguna película en él.


El cine comenzó a perder el glamour que tenía y la religión obviamente a crecer MÁS de lo que ya habia crecido, el cine fue abandonado (si mi memoria no falla) pero seguian conservando un castillo poca madre en Lindavista.


Llegó el día que tenía que llegar, quitar el castillo, los católicos compraron el terreno (aunque dudo que lo hayan comprado) e hicieron santo a un wey, que recogió unas florecillas y al soltarlas, se le apareció una mujer y bla bla bla, un indígena, que le ocurrió un milagro, un wey más mexicano que el nopal, que obvio en el departamento de mkt de la iglesia, es bueno, pues así todos los mexicanos que somos más mexicanos que el nopal nos identificamos con el y ps vamos a misa, pedimos milagros y pendejadas, y taran, más limosnas, Total, a este vato, le decidieron dar el título de santo, pa que tuviera más poderes y la iglesia más limosnas.
Así fue el templo de "SAN Juan Diego"

No sé, no sé que pasó, y francamente no quiero enterarme, solo sé que ayer pasé por lo que será mi ruta a la universidad (saludos Miriam) y me encontré con esta triste imagen:
Photobucket
Que mal pedo, sentí bien feo, ya sé, ya sé, tiene un chingo así el edificio, pero apenas conseguí cámara y ganas de postearlo.
Saludos.

26 mar. 2011

Igual que las palomitas

La primera vez que escuché esta oración, primero me cagué de risa, porque creí que estaba totalmente fuera de contexto y que me lo dijeron nomás por decirlo, algo similar a una patada de ahogado. No le dí importancia (aparentemente) y mi día continúo, pasaron las horas y recordé esa frase, con la cabeza más fría y sin dejarme llevar por la "pasión" del momento. Pensaba en posibles interpretaciones a dicha oración que titula nuestra entrada del día de hoy.
Hasta entrada la noche, tomando un baño (dorado), me puse a pensar, y llegué a la unánime conclusión (Quizá porque solo era yo), de que dicha persona se refería en su comparación con las aves, debido a su fama de que "Al lugar a donde llegan, lugar que dejan repleto de mierda".
En un principio caí en mi primer pensamiento, de que estaba fuera de contexto y me lo dijeron, solo por decirlo. Pero instantes después me cayó el 20 y vaya que esa persona tenía razón. Y después como por arte de magia, se desató una de esas reacciones en cadena (que tanto me cagan). Una acción llevó a la otra, ese comentario desató una estúpida discusión donde:
1.- Yo no tenía que nada que discutir ahí.
2.- Mi argumento carecía de validez debido al punto 1.
3.- Tenía todas las de perder(hablando, claro, de las conclusiones hacia donde llevaba dicha discusión. Y que obviamente no pensé en ese momento).

Y continúa la reacción:
Por favor empuje esta ficha de dominó ->//Me meto donde no me llaman //me responden y con justa razón // La persona sin saberlo activa el detonador que traía la bomba de tiempo Por acumular todas las pendejadas que siento // Estalla la bomba // Escupo el doble de pendejadas de las que ya habia escupido al meterme donde no me llaman //(se avecina una "Y" y la reaccion en cadena tomará dos caminos (Espero no confundirme, ni confundirte lector)//

Camino 1
Aparece la afectada directamente // me pide de buena forma cesar con toda la estúpida discusión // Me niego, pues yo tenía la razón//lo analizo//Fuck, no tengo razón//Me disculpo con ella//Disculpa aceptada//Disculpate con la persona con la que discutiste//Ni madres mi orgullo puede más//Fuck Fuck Fuck cede//NOOOOOO//CEDEEEEEEE//En un acto heróico de dejar el puto orgullo y ceder Esta bien es hora de reconocer que la cagué, pido disculpas a ambas personas//Disculpas aceptadas//Las fichas siguieron un camino que desconozco...(Por el momento)

Camino 2
\\Aparece "mi conciencia" será su nombre en clave\\ Me brinda un argumento, del porqué la pendejada que acabo de cometer es una MONUMENTAL PENDEJADA\\ Ya entrado en razón, solo puedo afirmarlo, fue una MONUMENTAL PENDEJADA\\ No sirve de mucho, es claro, lo hecho hecho está\\ Sin pensarlo, esta vez no hay nada que pensar me disculpo con "mi conciencia"\\ No es tan fácil, ya está molesta\\ En un intento desesperado trato de salir del agujero, y como buen desesperado solo me comienzo a hundir más\\ Lo que parecen soluciones son más motivos para hacer enfadar a "mi conciencia"\\ RECONTRAFUCK está enfadada\\ Todo lo que diga por ahora, será tomado en mi contra debido al enfado, hasta algo tan "normal" puede convertirse en un motivo y con justa razón\\ Solo quiero dialogarlo, bien, y solucionar toda esta situación, porque por más que le busco fin a las fichas siguen apareciendo\\Otra ficha SHIT\\ Busco más soluciones rompiendo el pequeño borde de la desesperación\\ Desesperado y más que comprobado el don de "pensar" no se me dá\\ Mensajes, Postitos,llamadas...\\ Fuck ya no sale la llamada\\ Mensajitos\\ Se que estás molesta No mames eres mi conciencia, te conozco bien y a leguas se nota algo no va bien\\ Lo que parece ser un comentario random se toma como divulgación de las cosas que nos confiamos\\ No es así\\ A quien le importa? Es solo otro motivo para justificar el enojo\\ Comienzo a darme cuenta que el pendejo que sigue poniendo fichas soy yo\\ Si, así es\\ Sabes conciencia, no juego, dejaré de tirar fichas\\ Sin decirlo, noté que me dabas la razón\\ Las fichas siguen un camino desconocido al día de hoy\\

Se Juntan de nuevo los caminos
Ahora, sin saber que hacer es cuestion de esperar a que las fichas se detengan, que las aguas se calmen, y YA NO MOVERLE MÁS A LA REACCIÓN, pues más que lógico es, que llegará un momento en que sean tantas fichas, que salgan de mi habitación, y tomen otros caminos donde ya no pueda alcanzarlas, donde ya no pueda saber que fue de ellas, y todo, por llegar como palomita, hasta el nido que no me corresponde y empezar a hacer un batidillo de mierda, donde sin notarlo, pero por el aroma me dí cuenta, hasta yo salí embarrado, cosa que no me preocupa, pues si me dan ganas de bañarme en mierda me baño, pero bañé tambien a más personas que no tenian la necesidad, ni las ganas, ni la culpa, de el cúmulo de mierda que traigo, de otras reacciones en cadena.


Lo siento mucho, me falta mucho, mucho, para ser el buen hombre que creía ser.

Y no dudo, que esta sea una ficha más cayendo, dando motivo a algún otro suceso negativo del futuro

Manual para alejar a la gente

Sé tu mismo.

13 mar. 2011

El día que me volví loco.

Bitacora [13/marzo/2011 23:38]
Los viveres se terminaron, el agua comenzó a escasear, mi mente entorpecida, he perdido la claridad, solo veo manchas confusas, altero mi realidad, no sé en que momento perdí la noción de estar despierto o dormido, mis sueños son muy reales, mi realidad está muy alterada, creo que ya está hecho, mi mundo se invirtió, dormido veo más claro, dormido tengo esperanzas, dormido veo un futuro, al despertar me doy cuenta que sigo aquí estancado, con los mismos pensamientos de antes, pero ahora más reales, más tangibles. Mis mayores miedos se acumulan, me acechan sin pensarlo, cada vez me queda muy en claro a que vine a este mundo y que es lo que me toca, me dá gusto ser de utilidad, y ser un gran amigo, tan grande que solo puedo ser eso, no aspiro a más, me entristece y me sigue encerrando en mi mundo darme cuenta de que es lo que me espera.
¿Que se necesita?
¿Dinero?
¿Belleza?

No, no las tengo ya lo sé, he luchado siempre por comprobarme que no se necesita eso para ser feliz, pero de nuevo el miedo me invade, se aproxima cada vez y me acompaña en mis adentros "Soledad". Solo me alejo de la gente, solo acrecento mis miedos, como aquel ser que todos rien de el, y siempre se pregunta porque, pero nunca se respeta, obviamente es diferente, mi miedo no es que me respeten, me aterra estar solo, pero con mi tonta estúpida y rara forma de ser, yo mismo me alejo de la gente que quiero conservar, suena tonto ¿No? Pero por no lastimarlas, o porque no vean como soy prefiero alejarme antes de que dichas personas se alejen.

Porque no puedo solo sonreir y ver la vida como ayer, saber que sin condición estan conmigo, que sin condición lo estoy, ahora que mis secretos más profundos no lo son, me siento tan vulnerable, tan preocupado, tan estúpido escribiendo estas cosas porque sé que nadie las quiere escuchar, porque ya hay demasiada mierda en el mundo como para que yo te comparta la mía, eso sí, cuando quieras puedes contar conmigo, jamás te daré la espalda, solo no te sorprendas si un día salgo de mis casillas y escribo cosas como esta, porque de algún modo lo tengo que descargar.
Mi blog no me regaña, no me castiga, no me sonrie, no siente nada, me gusta sacar todo aquí, porque en el futuro si dejo de estar loco o me vuelvo más loco, sabré como era hasta el día 13 de marzo de 2011.
Quisiera que las cosas funcionaran a mi ritmo, que el tiempo simplemente se congelara, volviera caminando como si nada hasta el momento en que la vida se tornó así como es ahora y cambiarlo, solo voltear a otro lado en ese momento y no hacer o decir las cosas que he dicho o hecho, el cúmulo de mis acciones sin pensar, me tienen con un peso impresionante encima.

Solo quiero que sepas en este último momento de cordura, que esta vez no trataré de huir, ahora no puedo, ahora no quiero, la vida vale mucho la pena, la salida fácil ya no es una opción.

Me sentí como Mr. Jekyl y Hide, o como diablos se escriba.
Ahora me siento más tranquilo, pero sé que pronto, la bestia puede volver a salir.
No puedo ser alguien equilibrado y normal?
A veces me gustaría saber que se siente.

9 mar. 2011

Y que si se acaba el mundo

Te recomiendo escuchar mientras lees:
Tu canción preferida.

Entre mis mayores preocupaciones (además de mi nefasto examen del domingo y sacar mi auto del corralón) está el aclarar todo punto frágil en mi vida, por si algún día desaparecemos de la tierra, o solo desaparezco yo por volver a mi planeta (Omicron Persei VIII), entre las cuentas claras, se encuentra, el disculpar a todo aquel que me haya perjudicado, y por su puesto en ser excusado por aquellas personas a las que alguna vez herí de muerte, o con una navaja, o con mi perro asesino jaja ok no, pero si a las personas que he lastimado.
Lo más difícil de todo esto, es la hora de la asincerada, pues tambien durante años ha habido grandes secretos, que quizá no lo eran para todo mundo, y solo yo me hacía pendejo. El chiste es que parte de este proceso, es decir lo que siento y sobre todo a las personas que me interesan.
Muchos ya lo habrán notado con mi radical buena ondita facebookera, que ahora prefiero dejarte un mensaje buena ondita antes de una mentadita.

Podríamos hablar durante horas sin decir "nada" importante.
Hacer el tonto un rato y en verdad no me molestaría.
Esperar a que salga la comida o a que me pases un sartén.
Rascarnos el ombligo durante toda una tarde viendo películas malas.
Tomar el camino largo a casa, para conversar un rato más.
Estar 5 minutitos más, porque si vuelvo ahora moriré.
Analizar porqué hay lugares que se llaman como quesos, aunque no todos son lugares.
Mirar a la gente y reir por cualquier cosa.
O simplemente compartir un momento juntos.

¿Y qué si se acaba el mundo? Si ya hice todas esas cosas, si ya viví con plenidad, y no le debo nada a nadie, si ya no oculto nada, si por fin he dejado de temer.
Mi único deseo ya esta hecho realidad, ver felices a los míos, y saber que soy para ustedes y son para mi, una gran parte de mi persona.

1 mar. 2011

¿Como que porqué?

Aprovechando el insomnio, y que muchos pensamientos me acompañan en este instante.
Me quedó muy marcada una pregunta, que me hiciste alguna vez.

¿Porqué?

Suponiendo que vas conmigo en la lectura y sabes de que porqué estamos hablando, responderé sin completar la pregunta, ya que así me la preguntaste.

Por diversas razones jovencita, entre ellas, el cariño, el respeto, el amor por su puesto, el apoyo incondicional, las risas, por alegrar a cada instante mi existencia, porque siempre sabes que decir, a diferencia de mí.

Antes de malinterpretar cualquier cosa, suponiendo que te sacó de cuadro lo anterior, estoy respondiendo un "porqué", que va desde esa ocasión que en la peda te lo dije, y sigue siendo el mismo sabor, la misma sensación, nada diferente, sin malas intenciones, lo más puro que te puedas imaginar, que es lo más bonito de todo este asunto del porqué.

Sin "hambre" te lo digo, lo siento porque es imposible no sentirlo, lo sabes porque no me importa que lo sepas, no temo al rechazo, porque no lo hay, así de sencillo, contigo no tengo miedo, porque no existe cosa tal que pueda separarnos, ni la exnovia más perra, ni el exnovio que me odie. Quizá nadie lo comprenda, o quieran ver cosas que no son, no me importa, me basta con que tú lo "capicci".

Lo siento tanto, en verdad que lo siento, no hay duda de que es lo que siento, y ayudó mucho lo que creía sentir por otras personas, porque me dí cuenta de lo lejos que esta de esta "cosa nostra" pero no lo siento por que seas bonita, ni por sexy, ni por ese par de destellos morados que te acompañan, jamás por las razones que cualquier otro canino(para no decirle perro) "pueda creer sentir", lo siento porque así debe ser, así nos lo hemos ganado, porque sin maldad, sin hambre ni morbo se fue dando, va creciendo, sin maldad, hambre ni morbo, porque sé que lo mereces, porque sé que puedo darlo, y que me gusta mucho hacerlo.

-----Párrafo que no tiene nada que ver con la pregunta, pero por alguna razón salió a flote en mi desvelo--------------------------------------------------------------

Justo ayer charlabamos un poquito el tema de los celos, y siendo franco, hacía mucho que no sentía celos, hasta el día de ayer precisamente y por si ya no vamos en la misma frecuencia, no te espantes, los mismos celos que siento cada que alguien te pretende, los mismos celos de pensar que tu atención será diferente, y que si no es hoy o mañana, queda la duda de cuando pasará, cuando llegará ese galán de balneario que quiera robarte, alejarte o simplemente te pida olvidarme.


Lo siento, lo siento, me queda esa duda, porque alguna vez alguien trató de alejarnos, robarme y me pidió olvidarte, solo logró una de esas peticiones, pero por suerte se fué, y es algo de lo que te decía. "Cuando temes que pase una cosa, es una de dos sopas, o tu ya lo hiciste (que este fue mi caso ahora), o no te crees lo suficiente bueno para conservar a las personas (Y este no es el caso)".
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Y después de tanto tiempo, se te ocurre preguntarme "¿Porqué?" ¡No mames! ¿Como que porqué?, hagamos cuentas, volvamos mentalmente el tiempo atrás. Al menos en mi caso, en cada momento agradable, triste, de coraje, o un simple momento de simpleza, estás presente, siempre para mí, solo para mí, y aún habiendo cosas importantes que hacer, o personas que nos "acompañan" en ese instante, ahí has estado sin malas intenciones, sin morbo, sin hambre, con puro cariño y sinceridad, es lo que te hace tan valiosa, y sé que lo sabes, pero lo reafirmo, sin malas intenciones, sin morbo y sin hambre, tambien estoy presente para tí sin excusas, sin pretextos, sin importar que haya que hacer para apoyarte, cuidarte y brindar lo mejor de mí, solo para tí.

Y GGGGRRRRRrrrr que nadie trate de cambiarlo, cuestionarlo, o simplemente pensarlo, porque me pondré furiosa, y bien quinceañera paranóica sin vestido nuevo para la fiesta, porque sigues siendo por mucho, una persona muy muy muy importante para mí, única e irremplazable.

Digo, sé que ya sabias "Porqué" pero aún así me lo preguntaste y no supe que responder en ese instante. Ahora más sereno te respondí, esperando aclarar tus dudas.

Inaru Taka Fer