14 jul. 2011

La fría y cálida irrealidad

La habitación se encuentra tan llena de nada, que es difícil saber donde se está pisando, en cada paso me encuentro con mentiras elaboradas finamente por mi mente, que se confunden con la realidad y que incluso, llegan a formar parte de ella, he ahí cuando todo se torna confuso.

¿Qué de todo lo que hay es verdad?
¿Cómo puedes reconocer lo real de lo irreal? es más, ¿cómo interpretar sin llegar a lo surreal los fenómenos que acontecen fuera de mi mundo?

En el juego de encontrarse con las verdades y las mentiras, debes ser meticuloso, porque algunas verdades parecen mentira y otras mentiras se ven tan reales,
¿Cómo ser un amigo de aquel que busca tu amor, cómo ser el amor de alguien que busca un amigo? ¿Quien está mal? ¿De quien ha sido la culpa?
¿De aquel que brindó su confianza para ser un gran amigo?, ó ¿De aquel que entrega la misma para ser un gran amor?

La única diferencia entre estas dos personas es el amor y el cariño que una siente y la otra no.

Recordé con minuciosidad la noche pasada.
Me dirigía a su casa, buscando algo de compañía, encontrando conforme me acercaba mayor soledad, sentir la lejanía en su cercanía, y entre más profundo entraba, más afuera me sentía. Fuera de mí por su puesto, tan dentro de su calor, pensando fríamente en lo tonto que resulta buscar compañía cuando lo que se necesita es soledad para pensar. Pero estando solo se busca compañía para no pensar en soledad. ¡Qué complicado resulta!

Resulta irónico también eso de estar y no estar, llegar y ver que la única persona que faltaba y que sigue faltando soy yo, no me encuentro en ninguna parte, busco por todo el lugar y en efecto, no estoy yo. ¡No soy yo!

Que si me quedo, que si me alejo, que más da si no estando estoy y cuando estoy no me encuentro.

No se donde estoy, estando aquí preguntándomelo con frecuencia. Camino sin rumbo y se por donde camino, doy pasos firmes y tiemblo de miedo porque no siento el piso.

Me gusta mucho quien eres cuando no sabes que me gustas por quien eres, en cuanto te enteras todo cambia, pues distas mucho de ser la persona que amo, lejos parece mejor que cuando cerca, pues lejos no sabes lo mucho que me gusta como eres, estando cerca es imposible ocultarlo y comienza de nuevo esa transformación.

¿Qué puedo hacer?, soy humano, no elegí de ti enamorarme.
¿Qué puedes hacer?, también lo eres tú, no elegiste de mí la amistad.

Fueron cosas, pequeños y grandes momentos, que con el paso de los años, nos han llevado a sentir el afecto que sentimos, cada quien a su modo, cada quien pensando en un bien común, que evidentemente no fue el mismo en cada uno de nuestros mundos.

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