29 ene. 2009

Las sombras del pasado

Te recomiendo escuchar mientras lees


¿Como expresar mi sentir?
si temo que tú lo sepas,
pese a que sin duda
creo que es más que evidente,
algo grande me limita
a mostrarte mis sentimientos.

Me interesa conocerte
comprenderte y claro
hasta quererte.

¿Y si al decirlo todo cambia?
Lo sé, y lo sé a la perfección,
son miedos, frustraciones
las sombras del pasado
volviendo a mi presente,
tratando de nublar mi futuro,
maquilando oscuros planes.

Salgan de mi mente sombras,
no me persigan más,
que es nefasto recordarlas,
y que me impidan nuevamente soñar.

No se que falte para darlo a entender
si es necesario gritarlo
o simplemente susurrarlo.
Solo siento esa desesperación,
de no saber si decirlo o guardarlo,
de por fin sacar de mi alma el secreto
que ya ni siquiera lo es.

Solo sé que eres una gran persona
que no importa cual sea el final
agradezco haberte conocido
y que me brindes tu amistad.




Solo espero siga siendo así por mucho mucho tiempo, independientemente a lo que sea que suceda

25 ene. 2009

La mágia de mamá

Te recomiendo oir mientras lees:


Se avecina el atardecer, y la carretera está bastante transitada para ser un día cálido de sábado, después de un par de confusiones por fin tomamos el camino correcto (estas carreteras libres son un caos), muchos pueblos, demasiados para mi gusto, ni siquiera se percibe el cambio de la ciudad a ese pueblo tan cercano y a la vez tan distante, la temperatura va disminuyendo y por fin llegamos al punto de encuentro.
Ya con los últimos destellos de luz en el cielo, uno de nuestros acompañantes decide encender un cigarro, no pasarón ni 3 fumadas en cuanto llegó nuestro guía, que además de llevarnos al sitio, dirigiría esa sesión llena de mágia que estoy apunto de relatarles.
San Martín Teohtihuacan es el sitio al que asistimos, poco a poco nos reunimos los invitados a esta ceremonia, la cual con bastante respeto trataré de relatar.

Desconocida para mi hasta cierto punto es la época prehispánica, excepto porque 2 familiares cercanos práctican la danza Azteca y son apegados a variadas costumbres y tradiciones que anteceden nuestras vidas.

Reunidas apróximadamente 15 personas prestabamos atención a las palabras del encargado de dirigir la ceremonía. Unos totalmente familiarizados con este hermoso ritual, otros tantos; como su servidor; Un tanto ansiosos por entrar y prestando total atención, rodeamos un circulo con ramas, mientras el susodicho director, explicaba mucho acerca de las ofrendas que se otorgaban a nuestros ancestros para permitirnos realizar la ceremonia, oriente, norte, poniente, sur, cosmos y todos los rumbos, solcitamos autorización para poder visitar a nuestra madre y entrar un poco en el centro de ella. entre todos los presentes, encendimos el fuego que permitiría a nuestras "abuelitas" brindarnos su calor, después de un rato fuimos "Sahumados" los presentes procedimos entrar al misterioso aún para mi persona "Temazcal"(Casa de vapor), antes de entrar le pedimos permiso a nuestra madre (la tierra) para poder entrar a su vientre, y compartir en el nuestras ofrendas, y tratar de sanar algún malestar que poseamos.
El temazcal consiste en "4 puertas" donde "las águilas de fuego" (personas encargadas de introducir las piedras incandesentes al ombligo[agujero en el centro del temazcal] y las únicas que pueden salir entre cada puerta para ir por más de nuestras abuelitas las cuales son introducidas en el ombligo con 2 cuernos de venado y untadas con medicina (copal si mi memoria no falla), al introducirse, las águilas de fuego vuelven y se cierra la puerta, la persona que dirije deposita té en nuestras abuelitas y es cuando el vapor comienza elevarse y comenzamos a sudar.
Todos nos presentamos y ofrendamos nuestro sudor por alguna causa, en mi caso, ofrendé mi sudor para sanar todo mal físico y espiritual que mi persona y mis seres queridos puedan tener, pedí por varias personas, porque se encontraran bien y agradecí a todos los presentes por permitirme conectarme junto con ellos, con nuestros abuelos, con la tierra que nos trajo aquí y que está antes de que nosotros comenzaramos a usarla, destruirla y depender de ella.

Para la segunda puerta, el calor era intenso, al finalizar, salieron del temazcal tres personas, un niño y dos adultos, por diversos motivos, yo decidí seguir conviviendo con mamá, y aprendiendo un poco de eso tan mísitico y cercano que tenemos pero que jamás habia procurado.

Rodeado de cantos, una vibra hermosa y una taza de té (que en verdad hacia falta), comencé a sentir esa conexión que deseaba encontrar, sentir la tierra como jamás la había sentido, acariciandola, bañandome con ella, sentir el roce con todo mi cuerpo, con mi mente, descubrir que realmente nuestro origen está bajo nosotros y jamás agradecerle a la naturaleza lo que tomamos.
Ya ni siquiera se sentía el calor, era total armonía, todo pensamiento negativo iba desapareciendo, todo pensamiento positivo se iba reforzando, era una especie de "unienergía" que todos habiamos compartido, nuestras abuelitas se están despidiendo, ya no sudan, poco a poco se están apagando, el ambiente está totalmente neutro, no habia ni una mala vibra, ni un mal pensamiento, por fin había dejado de pensar al 100 por ciento en mi persona, comenzé a ver a mi familia, a mis amigos, a todas esas personas que forman parte de mi, una especie de oración fue dedicada a esas personas, pidiendo una vez más a mamá salud, paz buenos deseos para todos, no había fronteras culturales, no había ni un poco de choque con esas personas que simplemente no son compatibles con mi persona.

La armonía continua pero la puerta está a punto de abrirse, se siente la nostalgia de los abuelos, ese sentimiento encontrado de no querer salir, pero es momento de dejar descansar a nuestros ancestros, han decidido cesar la ceremonia, mi hermana (sahumadora de este temazcal ceremonial) solicita hacer un canto en lo que procediamos a salir, se da la instrucción de abandonar el recinto sagrado repleto de energía aún, me despido de mamá, de nuestras abuelitas, tomo un puño de mamá, le prometo volver pronto, agradezco poder experimentar tan bella ceremonia, salgo a "la superficie", lavo mi cara, decido dejar el resto de mi cuerpo con ese abrazo fraternal de tierra, agradezco a las águilas de fuego, espero a que salgan todos, simplemente sonrio, miro al cielo y bendigo el día que nací en Mexico, que a pesar de los años se siguen respetando hermosas tradiciones, hago un último "rezo" por nuestros ancestros, uno más por mi familia y seres queridos, doy la media vuelta y sigo mi vida como si nada, exceptuando claro, que ahora pude conocer a los abuelos, a los creadores, y espero volver a verlos, para poder dialogar con ellos una vez más en armonía y paz con nuestra madre y hermanos que acompañen otra ceremonia como la vivida.

14 ene. 2009

Entre tanta soledad...

Siempre encuentras a alguien contigo, y quien más que uno mismo.

Para muestra basta una pequeña anecdota de este tiempo que estuve ausente de aquí de allá y de todos lados.

Las noches en el campo son muy Largas y más cuando no se cuenta con servicios como el de la luz, agua, etc.
A las dieciocho horas se apaga la única luz natural con la que cuentas, es momento de tirarse en el pasto y voltear a ver como la "bóveda celeste" se va iluminando poco a poco con estrellas, hasta que no se ve nada al rededor pero si ves otro "mundo" allá arriba.

Después del espectáculo natural, tus ojos se adaptan a la oscuridad que te rodea, entre siluetas, el silencio y la soledad que sólo alguien solo comprendería se comienza a ver tu sombra y las estrellas del oriente comienzan a desaparecer.
La luna, sigilosa y muy callada hace su aparición dando más visibilidad a lo que hasta hace unos minutos eran solo sombras.

Es momento de ponerse de pie y comenzar a caminar, la luz visible más cercana es la de la luna así que tienes todo un "follaje" repleto de arboles, unas cuantas vacas durmiendo por allí y más silencio a tu lado.

Después de seguir caminando cuesta arriba sobre el cerro (ya que estaba en un cerro) comienzas a ver más allá de lo visible pasos atras, y alcanzas a distinguir las luces de los pueblos "relativamente cercanos" ya en las alturas y alcanzando a ver más de aquello invisible en el día.

Es momento de sentarse de nuevo pues has subido demasiado, llega el momento de reflexión, pues sabes que la noche será larga, comienzas con las vanalidades de siempre, que porque esto, que porque aquello, pero ahora es diferente, no hay nadie a tu al rededor para decirte que te calmes, que todo va a salir bien, realmente comienzas a dudar si esta vez lo que tu mente ha maquilado con cautela saldrá bien.

te envuelves entre la oscuridad de la noche, y justo cuando estás al borde de la locura descubres que jamás has estado solo, que siempre hubo alguien contigo, que ese alguien es, fue y será, tu persona

o acaso será tu otro yo?

nadie lo sabe

no lo quiero saber, hasta mañana que llegue otra noche entre tanta soledad para encontrarme conmigo o con mi otro yo