28 abr. 2010

El recuerdo reprimido

Te recomiendo escuchar mientras lees:


2° de secundaria, si mi memoria no falla, la segunda chica a la que le decía que si quería ser mi novia (la primera me dijo que sí, fuimos felices una semanota, desapareció, se fue a vivir a otro lado, y nunca la volví a ver [jamás cortamos]).
Estaba nervioso, lo recuerdo perfectamente
Pero con esa seguridad que tiene un galán de secundaria, que podía pasar; ¿Un no?; pues la que sigue, ni modo.

Lo pensé un par de días antes de decirselo, en el receso, cuando ella esté allí le diré ey Edith (aún recuerdo su nombre) ven, quiero decirte algo...

Edith iba en 3° según me hablaba por que era lindo y de hecho recuerdo que le hablaba a todas las chicas de 3° y me chuleaban por que no tenía bello facial como sus compañeros, la dichosa Edith no era la excepción, total que ese día soleado llegué decidido a tomar medidas y hacer lo propio de un hombre de 13 años ir allí frente a ella, confesarle aquel cariño, tomar su mano, caminar juntos a la cooperativa, comprar alguna chucheria (recuerdo que las quesadillas eran buenas) y al finalizar el receso, besar su mejilla (o su boca).

Tic tac, tic tac, el reloj iba más lento que de costumbre, apenas era la segunda clase y ya estaba ansioso por verla en el receso, entre clases me asomaba al piso donde estaban los salones de tercero a ver si podía divisarla, hasta que alguna odiosa prefecta me regresaba al salón o incluso me daban un "paseo" por la dirección.

Unos minutos, el receso se avecina, "Riiiiiiiiiiiiiiiiiingggggggggg" ¡ES LA HORA!.

Tomé mi lonchera y bajé al receso, finalizando mi sandwich y tomando mi agüita esperé a que ella terminara de hacer lo mismo, ya que la ví deambulando con sus amigas.

...ven quiero decirte algo:
-¿Qué pasó Miguelito?
Con todo el valor en la boca empuñando un poco sin que nadie lo notara -¿Quieres ser mi novia?.
Su rostro se transformó en algo indescriptible, después de un estruendoso NO, se dió la vuelta y se acercó a todos sus amigos, les dijo algo, dí media vuelta y caminé hacia cualquier camino, pensando en lo raro que había sido oír un no, a lo lejos me gritan, es un amigo de ella, me dice: -No mames ven, ya nos dijo que onda, te dijo que no porque estaba nerviosa
El brillo regresó a mis ojos, sabía que algo no estaba acorde a lo planeado en mi mente, recobré la mirada que tiene un galán de secundaria y le dije:
-Que bien que lo pensaste, entonces somos novios ¿Verdad?
Solo me vió demasiado irritada y me dijo:
-¡QUE NO!- furiosa dió media vuelta y se fue

Jamás volví a saber de ella, nunca le perdoné tal insulto, desafortunadamente con ella se fue mi confianza, la confianza que tiene un galán de secundaría para decirle a una niña, lo mucho que le gusta.

Y desde ese entonces temo decirle al mundo, y en especial a las mujeres, lo mucho o poco que me interesan y me cuesta tanto expresar todo aquello que siento y solo puedo escribir.

2 comentarios:

[mokar] dijo...

Gacho!!!
a quien no le ha pasado xD

estaba chida la secu

Anónimo dijo...

puedo pensar q a de ser dificil enfrentarse a ese paso estresant pero creo q simpre lo logran ve el lado positivo es mejor q esperar q el niño se de cuenta y se atreva a veses eso nunca pasa
por q como suelen detectar los pequeños detalles tan facil mente (sarcasmo)