17 jun 2009

Pensando

Te recomiendo leer mientras escuchas:
(No prejuzgues la música sin apreciar su armonización, y la calidad de los interpretes y por su puesto las letras)



La vida se va tan rápido como para preocuparse por vanalidades, no sé que pasará, no quiero pensar en ello aún, solo estoy pensando en lo bonito que es el día de hoy.
Sale el sol en la mañana, por las tardes llueve, pero mi corazón sigue tan radiante y mi mente tan pensante.

Mañana será el día, el día de despertar y ver el sol mientras llueve, al fin que de ayer a hoy no hay diferencia, sigo sintiendome igual.

Y si alguna duda queda, estoy feliz y agradecido por todo lo que tengo.

10 jun 2009

El egoista

Te recomiendo escuchar mientras lees:



Creo que soy un egoista,
y al parecer no quiero,
dejar nunca de serlo,
puesto soy aquel avaro
que no te quiere compartir,
aquel hombre aferrado
a tu amor solo tener.

Ese hombre que no sabe,
que no puede, que no quiere,
con alguien tu amor dividir.

Como dejar de ser ese ente,
que solo te quiere para si,
como poder compartirte,
si eres todo para mi

El simple hecho de pensarlo,
me puede llegar a desquiciar.

Aún sabiendo que ese egoista
antes de enojarse contigo,
o rabiar de celo bobo,
antes de algo reprocharte,
sin duda estoy seguro,
que ese tipo inseguro,
egoista y perverso
ese ser que te quiere solo para el
de tristeza moriría
al saber que tu cariño
le pertenece a alguien más










Quizá no es la mejor forma de desahogarme, quizá se presta a malos entendidos, pero a mi me hace sentir más relajado.

Te amo Yazmin

6 jun 2009

Un nuevo giro en mi vida

Te recomiendo escuchar mientras lees:
No pude subir las demás, maldita máquina de popó!!!!



La Piccola Firenze estaba en llamas, asesinatos, robos, extorciones, no era nada cercano a lo que soñabamos que sería, el empleo más seguro era aquel que estaba apadrinado por algún mafioso, sin duda alguna, no dejaría mis posesiones, bienes y patrimonio a esa gente que aún pagando seguridad, no se tiene la certeza de estar a salvo.

Recibí un telegrama desde alguna parte de México, el mensaje solo decía:

"Estoy a salvo, necesito un par de favores, en cuanto sea prudente, recibirás un telegrama con más indicaciones, lamento haber partido sin avisarle a nadie, los de allá arriba vienen sobre mi, espero lo comprendas. Saludos, JL. D."

Sin tener la menor idea de quién se trataba, no le di importancia al dichoso telegrama y pensé en varias ocasiones que quizá había llegado a mi por error.

Preocupado sin embargo por que hacer para sobrevivir, seguí ingeniandomelas para evadir a esos mafiosos y que no descubrieran el modo en el que me gano la vida, ya que en el instante que lo notasen, se vendrían sobre mi cual buitrez a dejarme en la ruina.

Con lo poco que había por fin recopilado después de los diversos acontecimientos en la Piccola Firenze, estaba dispuesto a dejar todo, para por fin crecer y abrir el tan anhelado ristorante.

Sin pensarlo 2 veces sabía que el ristorante ni siquiera sería en la Piccola Firenze, ni cerca de lo que mis padres me presentaron como hogar.
Listo tenía todo, solo es cuestión de encontrar el lugar perfecto para abrir el ristorante y por fin largarme de este infierno en el que vivo.
Un telegrama más llegó a mi domicilio pero esta vez más sorprendente:

"Estimado Michelangello, en verdad urge tu ayuda, adjunto a este telegrama debe estar una caja, al abrirla verás que están las llaves de la tienda de música, por favor entra a la brevedad, saca todo lo que hay en la caja de ahorros, y si puedes trae algunos instrumentos, vende los demás. Me encuentro en la ciudad de México, nadie sabe de mi estancia, así que se discreto, te espero en la central de autobuses de la ciudad, trae todo lo que puedas, vende lo que no sirva, acá te cuento todo."

Pensandolo muy a profundidad durante aproximadamente 2 segundos, consideré como alternativa a los problemas actuales la propuesta de el albino Giorgio (que después del segundo telegrama sin firma, supe que era él) y efectivamente hice lo solicitado.

Al mirar a mi al rededor pude notar que realmente no tenía nada de valor, más que el viejo automovil, casi "chatarrico" que había comprado hace un par de años, el revolver que alguna vez usó mi padre en el muelle antes de partir a América.
Mi traje, mi sombrero, los muebles y demás se los dejaré al señor Tonny Mortello, claro, solo con una nota, pues no pretendo despedirme de alguien.

Cargué el revolver, pues presentí que algo pasaría llegando a México, salí a la tienda del albino Giorgio, estacione el vehículo por la parte trasera para evitar sospechas, tomé todo lo que pude, y guardé el dinero de su caja, encendí un cigarrillo nervioso, ya teniendo todo en el auto, cerré el establecimiento, salí, abordé el carro, y al avanzar noté que me estaban siguiendo. Aceleré y el carro no se despegaba de mi, tomé el revolver, me orillé, esperando el carro hiciera lo mismo, pero solo siguió su camino, creo que la paranoia me esta volviendo loco.
Avanzé hasta la proxima gasolinera y compré un poco de agua, después de relajarme, orinar, y comer algo, volví a mi camino, tratando de pensar a quien le vendería todas esas cosas, llegué a la frontera, fue fácil vender todo a muy buen precio.

Al subir por fin al autobus, me senté en el último asiento pegado a la ventanilla, se subió un sujeto que se sentó en el lado opuesto al que yo estaba, no dejaba de mirarme, esta vez, traté de no darle la importancia pues seguía con mi paranoía (al menos eso creí), traté de conciliar el sueño, pero la mirada era tan profunda, que no pude dormir ni siquiera un poco, fui a la parte delantera a preguntarle al chofer si podía fumar y no hubo problema, me senté al frente con el, y fumamos un poco, charlamos acerca de cosas triviales, como el mal estado de las carreteras, y demás, siempre claro, sin dejar de echar vistaso a mi equipaje que se encontraba en al fondo del autobus.

Acabé mi cigarrillo y al regresar pude ver que el autobus estaba bastante vacio, solo habiamos 5 pasajeros y el chofer por su puesto, el sujeto, jamás dejo de mirarme, pero ahora no solo me veía a mi, volteaba demasiado a ver el maletín que llevaba con el dinero de Giorgio, paramos a la mañana siguiente en algún pueblo a mitad de camino, y decidí no bajar del autobus, para mi sorpresa el individuo tampoco lo hizo, no quize entrar en crisis, traté de relajarme pero no fue así.

El chofer anunció la partida en un cuarto de hora, ahora más preocupado, no dejaba de ver al sujeto, el cual salió por unos instantes del autobus, al ponerse de pie, y caminar hacia la salida, pude percatarme de que tenía un arma en la parte trasera de su pantalón.
Ahora en verdad aterrado, no sabía que hacer, enfrentarlo, huír, estaba totalmente en shock, lo único que se me ocurrió fue fingir que no lo había notado, y no dejar lejos el revolver en caso de ser necesario, así fue durante los 3 días que duró el viaje, ya cerca de arrivar a mi destino, me sentía mucho más intranquilo, los pasajeros ya habían bajado en diferentes sitios y solo quedabamos él, el chofer y yo.

Volví al frente, tomé otro cigarrillo y pregunté al chofer que si sabía donde bajaría ese sujeto, que sinceramente ya me mantenía intranquilo y dijo que solo abordó, pagó una gran cantidad de dinero y al preguntarle a donde se dirigía, solo dijo que no hiciera preguntas y que guardara el cambio.

Esta vez, descuidé mi equipaje (Excepto el maletín, que siempre traía en la mano) y de reojo pude ver como el sujeto se pasó a mi lugar y tomó una de mis maletas.
Saqué el revolver, y esperando no fallar comencé a disparar, el chofer al ver la acicón frenó bruscamente, y caí en el pasillo, al poder voltear de nuevo vi que el sujeto estaba sangrando de su hombro, y yacía tirado al fondo del autobus, voltee a ver al chofer y le pedí amablemente que siguiera hasta el destino final, le dí otra módica cantidad de dinero y al parecer hizo caso, siguió con la marcha el autobus, fui a ver al ente moribundo, y pregunté que que quería, que quien era, que porque diablos me seguía, si el era el individuo del carro, y solo afirmaba con la cabeza, comenzó a reir, le dije que si creía que era una broma, siguiera riendo en el infierno, porque yo no estaba jugando, disparé en su otro hombro y ahora el chofer no hizo nada más que avanzar sin voltear ni cuestionar, el sujeto solo dijo que no importaba si lo mataba, no diría nada hasta que le disparé una vez más, ahora en los testiculos. Solo gritaba y se retorcia, comenzó a escupir sangre, y me miró a los ojos, me dijo algunas palabras antes de morir, referentes a un asunto con su hermana, sin comprender mucho solo se lamentó y dijo: "No se como Fiore, se pudo enamorar de tí basura".
Todo el calor e ira que tenía en ese instante bajaron y mi rostro se tornó pálido, apunté a su rostro y disparé una vez más, esta vez, no fue con fin de herirlo, si no para que dejara de sufrir su agonía, caminé al frente del autobus, le dije que parara y me ayudara a deshacernos del cuerpo, se orilló en algúna parte del camino, tiramos al sujeto, subimos al autobus, y en lo que el conducía simplemente limpié el desorden y la sangre, tiré mi camisa por la ventanilla y me quedé sentado el resto del viaje pensando en aquella mujer.

Llegando a la ciudad de México, el albino Giorgio ya me esperaba desde un par de horas atrás, no comenté nada de lo sucedido, avanzamos hacia su coche volteé y vi al conductor, que solo sonrió, guiñó el ojo y se despidió elevando la mano.
Llegamos a una pequeña vecindad en el centro de la ciudad, comimos, me bañé, le entregué su dinero y por fin fui a dormir.

Al despertar al otro día, tomé un poco de café, salí a conocer el barrio, noté que a diferencia de la Piccola Firenze todos estaban en paz, o al menos eso parecía.

El poema más corto del mundo

TE AMO YAZMIN!!!!!




(Y no estoy pedo)

20 may 2009

Las bromas de mi mente

Quiero poder controlar
lo que siento en este instante
Palabras, recuerdos, cosas pasadas,
las cuales no me dejan en paz.

Quiero que no me afecten ciertas cosas,
tomarlas con tranquilidad.
Me incomodo, me entriztesco
aunque en el fondo, solo sé
que son bromas que juega mi mente.


Quiero pasar el resto de mi vida
acompañado de ti mi bien
te amo, te quiero, te adoro.
Gracias por corresponderlo.

11 may 2009

Malos pensamientos

Tengo muchos malos pensamientos

Mucha mierda en la cabeza.

¡¡¡Salgan ahora de mi mente!!!!

¡ES UNA ORDEN!

ME CAGA PENSAR NEGATIVO

Estoy triste y ¿Qué?

¿Qué sigue?

Me regalas paz, me regalas amor, no sé ni porque me siento así

6 may 2009

El verdadero mensaje de paz

En este mundo, donde los humanos
solo nos autodestruimos,
donde todo es guerra, racismo y odio,
donde la paz se ve lejana
donde algunos ni siquiera la ven
en este mundo lleno de frialdad
he recibido un mensaje de paz
paz pura, lleno de mucho amor
un mensaje con 2 ojos, brazos,
piernas, boca y un hermoso corazón.

Cuando todo es odio en el exterior
tu me muestras amor
donde hay rabia y maldad
solo me das amistad
cada que miro al mundo estallar
lo único que haces es amar

Ese amor y esa paz
eso que tú, solo tú
me compartes a mi
solo a mi.
Es lo que me inspira a seguir
me motiva a reir
a amar, a no dejar de soñar

Mi amor, mi bien,
eres la luz que ilumina mi andar
el abrazo que anhelo volver a probar

un beso, una caricia, una simple palabra de ti, me hace reanudar la calma y la paz

TE AMO, gracias por estar a mi lado!!!

Eres tu, mi vida, mi bien, ese mensaje de paz, que anima mi mundo, que detiene todo mal, para hacer en mi alma mantener la tranquilidad

Mensaje

Mamá, ¿Porque existe en el mundo tanto odio?
¿Acaso hicimos algo mal?
Mamá, no entiendo como es que entre humanos, entre hermanos, podemos odiarnos tanto
Dime por favor, que esto es una mentira,
que nada de esto es real, que aquel sujeto que está golpeando a ese individio solo está jugando, en verdad no puedo concebir que solo por ser de otro color se odien los humanos, ¿Vendremos de otro lugar?
¿Que los hace superiores?
¿Que nos hace menos que ellos?
Mamá dime que puedo salir sin que la gente me mire por ser diferente, yo no elegí nacer sin piernas, ni elegí no ser escuchado.
Mamá dime porque soy mudo para los demás, ¿acaso no me escuchan?
Puedo decirlo en otro idioma, lo puedo decir con el corazón.
Anda voltea, mirame a los ojos y dime que no valgo nada,
que no tengo el valor para ti, para ser escuchado, para ser respetado

Mamá, solo te pido una cosa, nunca dejes de luchar, jamás te rindas, es momento de dormir, de nunca más despertar, pues prefiero estar dormido, que ver al mundo matarse a si mismo.

Espero un día estemos unidos, aunque sea en la situación más precaria, solo para darnos cuenta, que todos somos iguales

13 abr 2009

Motel Amori Leggeri

Te recomiendo escuchar mientras lees:







La paz duró muy poco en la Piccola Firenze, lejos de estar en paz con la ausencia de "Renatto el Guapo" el barrio italiano está en pleno caos, la gente ahora más atemorizada que nunca, sin la dichosa protección obligatoria de Renatto, ahora las mafias japonesa y rusa hacen y deshacen a su gusto, el salón Corzzollio se encuentra cerrado a partir de la extraña desaparición de Renatto pues allí fue el último sitio donde se le vió, sin contar que era de los máximos contribuyentes para su manutención.

En tan solo una semana la tienda del albino Giorgio ha sufrido varios ataques nocturnos, a tal grado que permanece cerrado todo el tiempo y nadie sabe nada de él. Todos los establecimientos cierran antes del anochecer, y la magia de la Piccola Firenze se está perdiendo poco a poco, excepto en esa esquina de la avenida 23 con la gran avenida ya a las afueras del barrio, donde solo la vida es nocturna, todo es glamour y los solteros, casados, divorciados, mafiosos, ricos, pobres y cualquier hombre solitario se va a divertir, el famoso "Motel Amori Leggeri"(Amor de un Rato).

Con mujeres de todas las nacionalidades, y muy bien dotadas cabe aclarar, no hay día en el que deje de haber personas en el motel, sin importar el clima, y al parecer sin importar también lo que sucediera en la Piccola Firenze, siempre habia actividad en el Motel. Una mujer llamaba la atención de todos pues a pesar de ser la más bella, nadie se le acercaba, pues corrían rumores acerca de ella, vagos todos, pero siempre presentes (e incompletos) se decían tantas cosas que a ciencia cierta, nadie sabía porqué, pero todos sabían que "la messicana" era de temer.

De su origen se sabe poco como el de la mayoría de los que habitaban en la Piccola Firenze, es por ello que el lugar conservaba siempre un toque de magia y misterio. Desde que se colonizó el barrio ella ya se encontraba aquí, sin domicilio alguno y siempre bien vestida, la messicana rondaba todas las noches hasta conseguir lo que deseaba, algunas personas cuentan que se su nombre es Estefanía Mateos pero a fin de cuentas solo era otro más de los rumores.

La messicana no solo era famosa por la ausencia de clientes, si no por el tatuaje que tenía a la altura de su omoplato derecho con la figura de un craneo y una cicatriz tapando lo que alguna vez fue un nombre (al menos eso parece) y por esa hermosa sonrisa, que cual si fuera medusa, se dice entre tanta leyenda que aquel capaz de ver su sonrisa, esta a su merced, y no se vuelve a saber de él, pero en realidad jamás se supo de alguna persona que hubiera desaparecido, quizá por lo mismo que es tanto el miedo que nadie se le acerca siquiera para preguntar acerca de su servicios.

Se sospechaba también que ella es la dueña misma del motel y que se dedica a prostituir a todas las mujeres que llegan buscando trabajo a la Piccola Firenze o bien algunas más jovenes que son vendidas por americanos que son mucamas y al cumpir la mayoría de edad son enviadas fuera del motel a ganarse la vida con sus cuerpos.

Poco sabía de ese lugar hasta hace no mucho, que se escuchó la puerta de mi casa golpear, afuera se hayaba una una jovencita de aproximadamente unos 13 años de edad, bastante desorientada y en andrajos, sin pensarlo la pasé a mi domicilio y le pedí que se calmara, le pregunté que si estaba bien y asintió con la cabeza, le ofrecí agua y una vez más movio su cabeza afirmando, pregunté su nombre y no respondió. Cinco vasos después por fin más relajada, puse un poco de pasta en la mesa y sin titubear la devoró cual si no hubiera comido en un par de días o más.

No sabía ni que hacer con esa niña, si con problemas podía vivir yo solo en esa pocilga, ahora bien, si alguien la veía conmigo, sin duda alguna no faltaría algún curioso que le dijera a otro curioso y no tenía la frialdad necesaria para regresarla al motel o dejarla en la calle a su suerte, menos con la situación actual de la Piccola Firenze. le mostré donde estaba el baño y le dije que no saliera de la casa, en verdad necesitaba fumar un cigarrillo, salí a dar la vuelta por el barrio, para ver si algo sucedía allá fuera, para mi sorpresa nadie buscaba a esa niña, ni siquiera había actividad, claro, después de tantos asesinatos y atentados ya nadie se atrevía a salir de sus casas más que por lo indispensable para medio vivir.

Recorrí toda la 23 una y otra vez, consumiendo uno a otro mis tabacos, hasta que por fin decidí ir al motel, después de ser recibido por todas esas mujersuelas, entré al lugar, en malas condiciones y sin alguien atendiendo en el lugar y con toda la estupidez del mundo a mi favor solo decidí entrar para encontrar algo que no sabia buscar, pues ni siquiera tenía la menor idea de que era eso que en el fondo sabía no desearía encontrar.

Recorrí la planta baja sin ver más que parejas entrando al motel, caras conocidas, unas avergonzadas otras tantas solo me sonreian, pero con toda la indiferencia que me caracteriza, solo seguí mi camino hacia el segundo piso, para mi sorpresa el segundo piso no era fácil de accesar, dos individuos de gran estatura y musculatura bloqueaban el paso a las escaleras, mi curiosidad incrementó y más que querer subir para saber más de la niña, mi deseo era meramente infantil, quería subir para saciar mi curiosidad y morbosamente anhelaba encontrar algo turbio o sucio para quizá quitarle un poco lo patético a mi aburrida vida.

Entre todas las acciones que pude haber elegido para subir a conocer el misterio del Amori Leggeri, a mi mente solo venían las más estúpidas, como golpear sigilozamente la nuca a uno de esos gorilas, o bien simplemente subir corriendo por esas escaleras, conforme mi curiosidad aumentaba, mis ideas se reducian y al parecer tambien mi inteligencia.
Me senté en el corredor principal pensando que hacer, hasta que la idea más "coherente" llegó a mi mente, salí del lugar llamé a la primer chica que se apareció frente a mi y le dije que le daría mucho dinero si me llevaba a la planta alta (cosa que era un poco falsa pues no traía más que una caja de cigarrillos casi vacia y las llaves de mi casa.) Solo se quedó observandome, me dijo que no podía ayudarme ella pero sabía quien si lo haría, se dió la vuelta, tomé un cigarrillo más, pensando en que cosas extrañas encontraría allá arriba. Se acercó a mi una hermosa mujer cubierta con un al parecer costozo abrigo de visón, el cual cubría su cuello, parte de su espalda y caía por ambos brazos, tomó mi mano y me vió directo a los ojos, su mirada era tan profunda y penetrante que solo me dejé llevar por ella hacia adentro del motel, antes de entrar, se acercó a mi, rodeó mi cuello con ese trozo de piel, me jaló con fuerza hasta poner mi cuerpo frente al suyo, me abrazó de un modo tan sensual, mientras recorría mi cuerpo, hasta llegar a mis testiculos, los cuales apretó con mucha fuerza, besó mi mejilla y los dos sujetos de las escaleras ya estaban detrás de mi revisandome, al ver que no tenía más que cigarros y mis llaves me soltaron, la mujer dió la vuelta y hasta ese momento supe quien era, ese tatuaje en su espalda era inconfundible, tal como la gente lo describia, ese craneo y un nombre casi invisible abajo la cicatriz.

La messicana solo me observaba y les dijo a los sujetos que se fueran, que nos dejara solos, fingiendo serenidad solo saqué un cigarrillo y lo encendí, me tomó una más vez de la mano y me llevó con ella hacia esas misteriosas escaleras, me dijo que si estaba interesado en comprar, no entendí nada de eso, pero asentí con la cabeza y mirandola con bastante seguridad, aún cautivo de su mirada, seguí el camino, subimos las escaleras, y llegamos a un acensor, un señor de corta estatura y vestido de traje abrió el acensor, curioso pues solo tenía 2 botones, uno para subir y otro para bajar, lo que indicaba que iba para un solo lugar, minutos más tarde se abrió en una especie de bodega sin cuartos, es decir, todo el ancho y largo del hotel, al abrirse el acensor nos recibió un fétido aroma y gritos y lamentos se oían por todo ese lugar resonando por el eco que dicho espacio generaba, me preguntó de que edad la buscaba y solo me quedé mirandola directo a los ojos, un tanto impaciente su hermosa sonrisa se comenzó a borrar y preguntó que si era la primera vez que iba a realizar una compra, asentí con la cabeza y me guió por la bodega, había toda clase de mujeres, desde niñas hasta ancianas, todas atadas de pies y manos y escasas de algún ropaje que las cubriera, mi morbo ahora era terror, encendí otro cigarrillo y le dije que no era lo que buscaba, que mis intereses eran otros, ahora con toda la seriedad del mundo volteo a verme y comprendí que estaba en serios problemas, ella siguió caminando hacia el fondo del almacen y alcanzé a ver una escopeta recargada en la pared, dí media vuelta y caminé de regreso al ascensor esperando que sucediese lo peor, justo antes de llegar al ascensor pude ver una puerta entreabierta, corrí prontamente a ella y llegué a unas escaleras de servicio que indicaban las direcciones, (hacia abajo el piso 12, hacia arriba el piso 14), bajé sigilozamente y al salir pude ver el area vacía seguí bajando las escaleras hasta llegar justo a un costado del elevador que abordamos para subir, era prácticamente imposible salir sin ser visto de ese pequeño pasillo, así que regresé al segundo piso para bajar por las escaleras principales, al bajar, noté que ya no estaban los dos sujetos en las escaleras, así que solo corrí, salí a prisa del motel, caminé por la acera y llegué por fin a mi casa, un tanto asqueado, y sorprendido por lo que había visto, no había notado que la pequeña joven ya no estaba, mi ventana estaba abierta, revisé mis cosas de valor y sorprendentemente no faltaba nada, excepto una camisa que estaba sobre mi cama, algo más era raro, todo estaba en orden, la joven había acomodado todo, cual si viviera una ama de casa conmigo, años después me encontraría con esa joven, fue a mi casa, bien vestida, hablando perfectamente italiano, me dió las gracias por todo, la invité a pasar a casa, sacó de su bolso una vieja camisa me dio una vez más las gracias y por fin supe que había sucedido esa noche de invierno de 1937 cuando una niña de nombre Mukantara había tocado a mi puerta.

9 abr 2009

La amabilidad de la gente

Viejo escrito:
lo encontré en mi mochila de la secu, así que facilmente ha de tener como unos 7 años o más allí guardado:

Son tan buenas sus intenciones, siempre metiendose allí donde nadie los llama, pero son tan gentiles que te dicen las cosas que no quieres oir, las cosas que ni preguntaste.

Chismes, ciertos o no, a fin de cuentas chismes, ni siquiera debía oirlos por otras personas, pero siempre llegan, falsas verdades, ilusiones estúpidas, resulta que es una "verdad" elaborada con una red de las más finas mentiras, mentiras blancas, que a nadie lastiman en conjunto, pero al separarlas vaya que son dolorosas.

Juegos de niños, bromas pesadas, no sé lo que sean, solo sé que duelen.
Esta vez caí redondito en la broma, solo fue otro tonto sueño bonito, la pesadilla es despertar!!!!

Cual marioneta me dejé mover por el titiritero (malo que fuera ventrilocua porque la mano se mete por otro lado).

Hoy me siento el hombre más estúpido del planeta y todo gracias a la amabilidad de la gente, que es tan gentil contando sus estúpidos puntos de vista....







Que me habrá pasado ese día? no lo recuerdo, porque lo escribí? menos!!!, solo sé que necesito esa mochila para hacer mi maleta jaja