13 abr 2009

Motel Amori Leggeri

Te recomiendo escuchar mientras lees:







La paz duró muy poco en la Piccola Firenze, lejos de estar en paz con la ausencia de "Renatto el Guapo" el barrio italiano está en pleno caos, la gente ahora más atemorizada que nunca, sin la dichosa protección obligatoria de Renatto, ahora las mafias japonesa y rusa hacen y deshacen a su gusto, el salón Corzzollio se encuentra cerrado a partir de la extraña desaparición de Renatto pues allí fue el último sitio donde se le vió, sin contar que era de los máximos contribuyentes para su manutención.

En tan solo una semana la tienda del albino Giorgio ha sufrido varios ataques nocturnos, a tal grado que permanece cerrado todo el tiempo y nadie sabe nada de él. Todos los establecimientos cierran antes del anochecer, y la magia de la Piccola Firenze se está perdiendo poco a poco, excepto en esa esquina de la avenida 23 con la gran avenida ya a las afueras del barrio, donde solo la vida es nocturna, todo es glamour y los solteros, casados, divorciados, mafiosos, ricos, pobres y cualquier hombre solitario se va a divertir, el famoso "Motel Amori Leggeri"(Amor de un Rato).

Con mujeres de todas las nacionalidades, y muy bien dotadas cabe aclarar, no hay día en el que deje de haber personas en el motel, sin importar el clima, y al parecer sin importar también lo que sucediera en la Piccola Firenze, siempre habia actividad en el Motel. Una mujer llamaba la atención de todos pues a pesar de ser la más bella, nadie se le acercaba, pues corrían rumores acerca de ella, vagos todos, pero siempre presentes (e incompletos) se decían tantas cosas que a ciencia cierta, nadie sabía porqué, pero todos sabían que "la messicana" era de temer.

De su origen se sabe poco como el de la mayoría de los que habitaban en la Piccola Firenze, es por ello que el lugar conservaba siempre un toque de magia y misterio. Desde que se colonizó el barrio ella ya se encontraba aquí, sin domicilio alguno y siempre bien vestida, la messicana rondaba todas las noches hasta conseguir lo que deseaba, algunas personas cuentan que se su nombre es Estefanía Mateos pero a fin de cuentas solo era otro más de los rumores.

La messicana no solo era famosa por la ausencia de clientes, si no por el tatuaje que tenía a la altura de su omoplato derecho con la figura de un craneo y una cicatriz tapando lo que alguna vez fue un nombre (al menos eso parece) y por esa hermosa sonrisa, que cual si fuera medusa, se dice entre tanta leyenda que aquel capaz de ver su sonrisa, esta a su merced, y no se vuelve a saber de él, pero en realidad jamás se supo de alguna persona que hubiera desaparecido, quizá por lo mismo que es tanto el miedo que nadie se le acerca siquiera para preguntar acerca de su servicios.

Se sospechaba también que ella es la dueña misma del motel y que se dedica a prostituir a todas las mujeres que llegan buscando trabajo a la Piccola Firenze o bien algunas más jovenes que son vendidas por americanos que son mucamas y al cumpir la mayoría de edad son enviadas fuera del motel a ganarse la vida con sus cuerpos.

Poco sabía de ese lugar hasta hace no mucho, que se escuchó la puerta de mi casa golpear, afuera se hayaba una una jovencita de aproximadamente unos 13 años de edad, bastante desorientada y en andrajos, sin pensarlo la pasé a mi domicilio y le pedí que se calmara, le pregunté que si estaba bien y asintió con la cabeza, le ofrecí agua y una vez más movio su cabeza afirmando, pregunté su nombre y no respondió. Cinco vasos después por fin más relajada, puse un poco de pasta en la mesa y sin titubear la devoró cual si no hubiera comido en un par de días o más.

No sabía ni que hacer con esa niña, si con problemas podía vivir yo solo en esa pocilga, ahora bien, si alguien la veía conmigo, sin duda alguna no faltaría algún curioso que le dijera a otro curioso y no tenía la frialdad necesaria para regresarla al motel o dejarla en la calle a su suerte, menos con la situación actual de la Piccola Firenze. le mostré donde estaba el baño y le dije que no saliera de la casa, en verdad necesitaba fumar un cigarrillo, salí a dar la vuelta por el barrio, para ver si algo sucedía allá fuera, para mi sorpresa nadie buscaba a esa niña, ni siquiera había actividad, claro, después de tantos asesinatos y atentados ya nadie se atrevía a salir de sus casas más que por lo indispensable para medio vivir.

Recorrí toda la 23 una y otra vez, consumiendo uno a otro mis tabacos, hasta que por fin decidí ir al motel, después de ser recibido por todas esas mujersuelas, entré al lugar, en malas condiciones y sin alguien atendiendo en el lugar y con toda la estupidez del mundo a mi favor solo decidí entrar para encontrar algo que no sabia buscar, pues ni siquiera tenía la menor idea de que era eso que en el fondo sabía no desearía encontrar.

Recorrí la planta baja sin ver más que parejas entrando al motel, caras conocidas, unas avergonzadas otras tantas solo me sonreian, pero con toda la indiferencia que me caracteriza, solo seguí mi camino hacia el segundo piso, para mi sorpresa el segundo piso no era fácil de accesar, dos individuos de gran estatura y musculatura bloqueaban el paso a las escaleras, mi curiosidad incrementó y más que querer subir para saber más de la niña, mi deseo era meramente infantil, quería subir para saciar mi curiosidad y morbosamente anhelaba encontrar algo turbio o sucio para quizá quitarle un poco lo patético a mi aburrida vida.

Entre todas las acciones que pude haber elegido para subir a conocer el misterio del Amori Leggeri, a mi mente solo venían las más estúpidas, como golpear sigilozamente la nuca a uno de esos gorilas, o bien simplemente subir corriendo por esas escaleras, conforme mi curiosidad aumentaba, mis ideas se reducian y al parecer tambien mi inteligencia.
Me senté en el corredor principal pensando que hacer, hasta que la idea más "coherente" llegó a mi mente, salí del lugar llamé a la primer chica que se apareció frente a mi y le dije que le daría mucho dinero si me llevaba a la planta alta (cosa que era un poco falsa pues no traía más que una caja de cigarrillos casi vacia y las llaves de mi casa.) Solo se quedó observandome, me dijo que no podía ayudarme ella pero sabía quien si lo haría, se dió la vuelta, tomé un cigarrillo más, pensando en que cosas extrañas encontraría allá arriba. Se acercó a mi una hermosa mujer cubierta con un al parecer costozo abrigo de visón, el cual cubría su cuello, parte de su espalda y caía por ambos brazos, tomó mi mano y me vió directo a los ojos, su mirada era tan profunda y penetrante que solo me dejé llevar por ella hacia adentro del motel, antes de entrar, se acercó a mi, rodeó mi cuello con ese trozo de piel, me jaló con fuerza hasta poner mi cuerpo frente al suyo, me abrazó de un modo tan sensual, mientras recorría mi cuerpo, hasta llegar a mis testiculos, los cuales apretó con mucha fuerza, besó mi mejilla y los dos sujetos de las escaleras ya estaban detrás de mi revisandome, al ver que no tenía más que cigarros y mis llaves me soltaron, la mujer dió la vuelta y hasta ese momento supe quien era, ese tatuaje en su espalda era inconfundible, tal como la gente lo describia, ese craneo y un nombre casi invisible abajo la cicatriz.

La messicana solo me observaba y les dijo a los sujetos que se fueran, que nos dejara solos, fingiendo serenidad solo saqué un cigarrillo y lo encendí, me tomó una más vez de la mano y me llevó con ella hacia esas misteriosas escaleras, me dijo que si estaba interesado en comprar, no entendí nada de eso, pero asentí con la cabeza y mirandola con bastante seguridad, aún cautivo de su mirada, seguí el camino, subimos las escaleras, y llegamos a un acensor, un señor de corta estatura y vestido de traje abrió el acensor, curioso pues solo tenía 2 botones, uno para subir y otro para bajar, lo que indicaba que iba para un solo lugar, minutos más tarde se abrió en una especie de bodega sin cuartos, es decir, todo el ancho y largo del hotel, al abrirse el acensor nos recibió un fétido aroma y gritos y lamentos se oían por todo ese lugar resonando por el eco que dicho espacio generaba, me preguntó de que edad la buscaba y solo me quedé mirandola directo a los ojos, un tanto impaciente su hermosa sonrisa se comenzó a borrar y preguntó que si era la primera vez que iba a realizar una compra, asentí con la cabeza y me guió por la bodega, había toda clase de mujeres, desde niñas hasta ancianas, todas atadas de pies y manos y escasas de algún ropaje que las cubriera, mi morbo ahora era terror, encendí otro cigarrillo y le dije que no era lo que buscaba, que mis intereses eran otros, ahora con toda la seriedad del mundo volteo a verme y comprendí que estaba en serios problemas, ella siguió caminando hacia el fondo del almacen y alcanzé a ver una escopeta recargada en la pared, dí media vuelta y caminé de regreso al ascensor esperando que sucediese lo peor, justo antes de llegar al ascensor pude ver una puerta entreabierta, corrí prontamente a ella y llegué a unas escaleras de servicio que indicaban las direcciones, (hacia abajo el piso 12, hacia arriba el piso 14), bajé sigilozamente y al salir pude ver el area vacía seguí bajando las escaleras hasta llegar justo a un costado del elevador que abordamos para subir, era prácticamente imposible salir sin ser visto de ese pequeño pasillo, así que regresé al segundo piso para bajar por las escaleras principales, al bajar, noté que ya no estaban los dos sujetos en las escaleras, así que solo corrí, salí a prisa del motel, caminé por la acera y llegué por fin a mi casa, un tanto asqueado, y sorprendido por lo que había visto, no había notado que la pequeña joven ya no estaba, mi ventana estaba abierta, revisé mis cosas de valor y sorprendentemente no faltaba nada, excepto una camisa que estaba sobre mi cama, algo más era raro, todo estaba en orden, la joven había acomodado todo, cual si viviera una ama de casa conmigo, años después me encontraría con esa joven, fue a mi casa, bien vestida, hablando perfectamente italiano, me dió las gracias por todo, la invité a pasar a casa, sacó de su bolso una vieja camisa me dio una vez más las gracias y por fin supe que había sucedido esa noche de invierno de 1937 cuando una niña de nombre Mukantara había tocado a mi puerta.

9 abr 2009

La amabilidad de la gente

Viejo escrito:
lo encontré en mi mochila de la secu, así que facilmente ha de tener como unos 7 años o más allí guardado:

Son tan buenas sus intenciones, siempre metiendose allí donde nadie los llama, pero son tan gentiles que te dicen las cosas que no quieres oir, las cosas que ni preguntaste.

Chismes, ciertos o no, a fin de cuentas chismes, ni siquiera debía oirlos por otras personas, pero siempre llegan, falsas verdades, ilusiones estúpidas, resulta que es una "verdad" elaborada con una red de las más finas mentiras, mentiras blancas, que a nadie lastiman en conjunto, pero al separarlas vaya que son dolorosas.

Juegos de niños, bromas pesadas, no sé lo que sean, solo sé que duelen.
Esta vez caí redondito en la broma, solo fue otro tonto sueño bonito, la pesadilla es despertar!!!!

Cual marioneta me dejé mover por el titiritero (malo que fuera ventrilocua porque la mano se mete por otro lado).

Hoy me siento el hombre más estúpido del planeta y todo gracias a la amabilidad de la gente, que es tan gentil contando sus estúpidos puntos de vista....







Que me habrá pasado ese día? no lo recuerdo, porque lo escribí? menos!!!, solo sé que necesito esa mochila para hacer mi maleta jaja

7 abr 2009

Son tantas las historias

Hay 21 años de historias que contar
cada 24 horas nace una más,
365 historias por año
aunque a veces desaparecen
las menos agradables de recordar.

Muchos chistes contados
miles de risas compartidas
chismes y tonterías
son buenas historias algunas veces

Lo único que no comprendo es:
Si tenemos miles de cosas que contar,
chistes de que reir, y secretos que ocultar,
¿Porque despues de besarnos, me dejas sin palabras?
Con una sonrisa graciosa,
con todo el interés de oir una historia más,
de contar algo divertido,
de compartir más y más,
pero no, solo callo, miro tus ojos,
me abrazas, sonries
y surge una historia nueva para contar,
misma que no puedo olvidar,
y que disfruto volviendola a contar.

25 mar 2009

Bajo la lluvia

Te recomiendo escuchar mientras lees:
la cancion cursi, que no diré como se llama, jajaja

El plan era perfecto,
todo estaba contemplado
por fin vería a mi amada
después de una larga espera.
Todo estaba bien planeado
excepto lo inplaneable,
no contaba con ello.

El cielo se iba oscureciendo
conforme yo me iba acercando
las nubes cubrian el atardecer,
una gran tormenta arrivando estaba.
irónico resultaba a mi alma
pues conforme más intenso era el frío
más calor sentía en mi corazón.

Las gotas comenzaron a golpearme,
lentamente en un inicio,
advirtiendo que arriba de ellas
habría gotas más agresivas aún.

Sin tomar en cuenta la advertencia
continuaba felizmente la espera,
faltaban pocos minutos,
el gran momento se acercaba,
¿Cúal será su cara?
¿Como será su expresión?
Ni siquiera esperaba verme,
aún dudaba encontrarla.

La lluvia desató su furia,
agresiva y sin dudarlo
granizaba sobre ese lugar lejano,
cual si no deseara tenerme
despiadada y muy furtiva.

Los minutos continuaban,
El agua fría no cesaba,
por fin se abrieron las puertas,
sin autorización, y sin paciencia
corriendo entré a buscarla,
mis gafas empañadas, ver nada permitian.

Por fin te encontré,
no sabía que harías,
ni como responderías,
nos vimos, nos abrazamos,
al parecer no lo creías.

Lo demás ya tú lo sabes,
no es necesario mencionarlo,
charlamos, caminamos,
ni la lluvia recordaba,
por fin pasó lo que anhelaba
al fin nuestros labios se unian,
no puedo contar a ciencia cierta
que siento al besarnos,
son tantas cosas que no concuerdan entre sí.
Perdí la noción del tiempo,
del espacio y de la razón,
pues cada que me besas,
simplemente dejo de pensar,
me dejo llevar por la magia,
que solo me hace volar.

¿Que si valió la pena la mojada?
Claro, podría estar así toda la vida,
con tal de recibir de tu mano una caricia,
de tus ojos esa hermosa mirada,
un beso más de tus labios y sin duda
valdría la pena la mojada
pues con el calor del corazón
podríamos secar hasta el mismo mar
con tan solo imaginarlo.

22 mar 2009

La avenida 23

Te recomiendo escuchar mientras lees:





Los italianos por fin teniamos un espacio libre de americanos, alguno de esos mafiosos ha de haber hecho tratos con la policía, pues desde unos meses para acá ya no han venido a molestarnos, la avenida 23 se había convertido por fin en lo que ahora llamamos "La pequeña Florencia" (La Piccola Firenze).

Después de un viaje corto a Italia para entregar las condolencias con la familia, por la muerte del abuelo, había vuelto a casa, con muchas noticias que me desconsertaron bastante, el asesinato de mi mejor amigo Michelangelo, el bar de mi padre había sido quemado y nadie quería decirme que pasaba, ni quien había sido, ni siquiera tenia el valor de preguntarle a mi padre, en el barrio, todos hablaban de de alguien con el diente dorado, preferí ignorar el suceso y seguí dando la vuelta en el vecindario.

Habiendo noticias buenas, a un par de calles se había inaugurado la tienda de música de Jean-Loup Dubois, un refugiado frances, que tenía problemas con gente de su país, de norte américa y en otros tantos lugares en el mundo pero era muy querido en el vecindario así que todos lo conocian como "El albino Giorgio", con contactos desconocidos consiguió las famosas guitarras eléctricas siendo la única tienda de la ciudad en venderlas. Él jazz estaba en su apogeo, así que decidimos ir a ver que tenían de especial las dichosas guitarras, pero Pellegrino tenía que trabajar en el salón Corzzollio así que iriamos otro día.

Habría un evento importante en el salón y por lo general esos días ofrecen trabajo temporal de acomodadores, cualquier persona con uso de razón asistía a esos eventos cuando se daba la oportunidad, pues todos sabiamos que esos mafiosos que acuden al salón Corzzollio, dan buenas propinas.

Bien vestidos por su puesto y listos para celebrar después del evento, nos dirigímos al salón, eramos pocos los acomodadores lo que indicaba que habría más propinas que en otras ocasiones, Pellegrino habló un par de minutos con el dueño del lugar y nos dejó trabajar en los palcos donde se quedaba la gente más importante de la Pequeña Florencia y algunos yankees adinerados que querían quedar bien con sus parejas.

A diferencia de los demás salones, en el salón Corzzollio cuenta con una excelente barra de bebidas, pues no solamente se podía beber durante la función, la barra es enorme y ofrece las bebidas más exóticas del momento y para ganar unos centavos extras decidimos ofrecer el servicio hasta el lugar de los comensales.

Pellegrino venía en el pasillo cuando iba a ofrecer el servicio en el ala derecha del salón, pero por alguna razón me detuvo y me dijo un tanto nervioso que no fuera para allá, que estaba muy vacio y que no había nada importante que él se encargaba de ese sector. Al principio no le dí mucha importancia, pero conforme iba caminando de vuelta me dio demasiada curiosidad saber que era lo que hacia temblar de nervios a mi amigo.

Regresé al lado que me correspondía y desde los palcos del ala izquierda trate de observar a las personas del otro punto, mis sorpresas fueron dos:
La primera al ver que estaba totalmente llena esa área (cosa que mostraba que Pellegrino ocultaba algo)
Y la otra fue al ver un brillo singular en uno de los palcos privados más cercanos al escenario, lo cual me llevo a sospechar, estaba más que seguro de saber quien estaba allí sentado, me dirigí al pasillo central para poder ver de cerca y en efecto, el brillo que podía ver no era otro más que el del diente dorado de "Renatto el guapo", la sangre comenzó a hervir en mis venas pues el había matado a nuestro gran amigo Michelangelo, Corinna aún estaba con el alma hecha pedazos, y el joven Michelangelo II acababa de nacer, juré por mi misma vida que vengaría la muerte de mi amigo, más que un amigo era como mi hermano, mi padre (Tony Mortello) lo quería como si en verdad fuera de la familia, y aún no podía olvidar lo que pasó en el bar.

Tomando un poco el control sobre el asunto, ya más relajado regresé a trabajar, pedí unos segundos para salir a tomar el aire, y vi pasar Luigi mi primo, lo saludé y le pedí que fuera por un frasco a la casa, que se apresurara y que no hiciera preguntas, si mi padre lo veía le dijera que iba por una chaqueta pues estaba haciendo frío. Perdiendo el tiempo en la entrada del salón por fin lo vi acercarse, me entregó el frasco y se fue sin decir algo más.

Regresé a mi punto de trabajo y le comenté a Pellegrino que ya sabía lo que ocultaba que no había cuidado, todo estaba controlado (obviamente no le dije lo que haría), que podría ayudarle en esa zona sin problema alguno, un tanto desconfiado aceptó y me pasó las ordenes de los palcos contigüos, no se necesitaba saber la orden que tomaría Renatto ni ser un genio para adivinar pues a esa escoria sólo le gustaba beber whisky escocés; del más caro; claro está.

Todo estaba listo el frasco contenía algo llamado compuesto 1080, un veneno muy eficaz, sacado de un pesticida, su eficacia se basaba en sus propiedades, ya que es transparente, inodoro y soluble al agua y obvio al alcohol.

Justo antes de entrar al palco y entregarle su bebida especial, escuché claramente algo acerca de el albino Giorgio y algo sobre eliminar a ciertos incómodos(de los cuales no pude oir sus nombres), Renatto se despidió del sujeto así que dí 3 pasos atras, para que al salir no notara que estuve escuchando, el sujeto salió, con un habano en la boca, sonrió me saludo amablemente y por fin entré a entregar la bebida a ese bastardo.

Renatto me observó con una mirada bastante familiar, dijo que no había solicitado nada y le comenté que la casa invitaba la bebida para que probara el mejor whisky de escocia traido al mejor salón, exclusivamente para sus mejores comensales.

Sin pensarlo mucho lo bebió todo, sonreí, le desee buena noche, y que disfrutara la función. Saliendo de allí, escuché que me llamó de nuevo, volví, me dió 100 liras y me pidió que estuviera pendiente de su vaso pues no quería verlo vacio, volví a sonreir, le dije que sus deseos eran fáciles de cumplir, así que no osbtante con la primer dosis, puse un poco más de veneno en su vaso y le hice entrega de nuevo, regresé al ala izquierda del salón para evitar sospechas, aunque para ser sincero constantemente regresaba a ver como se encontraba ese desgraciado. en unos minutos su sonriente rostro se tornó palido y lleno de salpullido, amablemente, le ofrecí traerle algún medicamento, pero curiosamente el me pidió algo imposible de creer, me dijo que lo llevara a su casa, que me daría más dinero, pero que nadie lo viera salir así, pues realmente se veía muy demacrado y una persona con su reputación, no podía ser visto así por alguien más, atribuyendo su malestar a la comida oriental y declarando que se desharía de esos japoneses que cocinan mal, avisé a Pellegrino que me cubriera, pues me sentía mal del estómago, fuimos al vehículo de Renatto, me dió las llaves y se acostó en el asiento trasero.

Le dije acerca de un amigo médico que era muy discreto, y accedió con la cabeza, le recomendé dormir un poco y llegué a nuestro vecindario por la parte trasera, saqué a mi padre de la casa y lo llevé hasta el vehículo.

No lo podía creer, desde el momento que vio ese auto la fayette, volteó a verme y se dió cuenta que ya tenía noticia de quien fue el asesino de Michelangelo.

Abordamos rápido al carro, y comenzamos a dar un largo paseo por las afueras de la ciudad, a esas alturas Renatto ya presentaba demasiado malestar, llegamos hasta el río Hoover no sin antes parar un par de veces pues la peste de su vómito era bastante desagradable. Por fin estabamos cerca de la colonia de franceses, donde no era noticia que Renatto el guapo no era bien recibido y que sin duda sería de su agrado ver el cadaver de esa basura.

Mi padre, que conocía bien a varios sujetos de la colonia, me guió entre las calles a un restaurant, se bajó y me dijo que esperara, regresó casi al instante con un individuo alto, mal encarado y con un mandil lleno de grasa, conocido como "El obeso Jaques" al ver el cuerpo de Renatto aún con vida, regresó al restaurant, pronto salieron 2 individuos más que tomaron el cuerpo, Jaques salió con un fajote de dinero, se lo dió a mi padre, y nos invitó a comer para celebrar, pero mi padre se negó, aún teniamos algo que hacer. Al fondo pudimos escuchar los últimos gritos agónicos casi afónicos de Renatto el Guapo.

Mi padre un tanto feliz pero con una lágrima en el ojo, me desplazó al asiento del copiloto, viajamos toda la noche hasta San Francisco por fin llegando al río casi a punto de amanecer, empujamos el auto hacia el río y tomamos el autobus de regreso a casa.

Sin escalas, llegamos a casa de Corinna y le dimos la mitad del dinero, le dijimos que por fin Michelangelo I descansa en paz, y que su alma puede por fin estar tranquila, se veía en su rostro la paz y cierta curiosidad por saber que pasaba, solo la abracé y le hice prometer nunca indagar en el asunto.

El resto del dinero sería utilizado para reparar el bar de mi padre, pero tiempo después de lo sucedido para no levantar sospecha

Lo que pareció ser un acto heróico a la larga resultó ser quizá una estupidez, pues después de la extraña desaparición de Renatto El Guapo en la Piccola Firenze, las cosas no volvieron a ser iguales.

18 mar 2009

Son las horas de desvelo

Te recomiendo escuchar mientras lees:
Alguna baladita sabrosona jaja (no puedo subir canciones, lo siento)

Son las horas de desvelo,
que me escoltan toda noche,
hasta conciliar el sueño poder,
aquellas que disfruto,
pues cada una de ellas,
pasa lentamente
estando presente en mi mente
el constante recuerdo de tí.

Dichas horas que inician
en ese preciso momento
cuando dejo de ver con los ojos
y en especifico orden se encienden
uno a uno los sentidos.

El primero en acudir al llamado
es el musical sentido del oir.
Lejos muy lejos, puedo percibir
suavemente tu voz. Aunque pronto,
por fin se acerca, y claramente
puedo escucharte reír,
charlando y susurrandome al oido
las bellas cosas que solo tú sabes decir.

Sin dudarlo ni un segundo
se aproxima corriendo el olfato,
que al instante presenta
el aroma dulce de tu piel,
y me hace suspirar,
respirando hondamente
esa dulzura imposible de contar.

Un tanto sigilozo, pero allí presente
se encuentra el tacto con tu tersa mano,
siento como tocas mi rostro,
mientras oigo aún tu voz,
me abrazas, recargas tu mejilla en mi pecho
aproximas tus labios a mi rostro,
lo puedo oir, lo puedo sentir,
te puedo ver sin verte
oirte sin que hables
y justo en el momento
que comienzas a besarme
es por fin cuando caigo,
caigo rendido y duermo,
pues se enciende otro sentido
muy ajeno a los ya conocidos,
aquel sentido del soñar
que me acompaña toda la noche,
hasta por fin despertar sonriendo
esperando ya por verte.

Como has de notar, las horas de desvelo,
son muy gratas, casi tanto como soñarte
pero jamás serán tan hermosas, como
las horas que paso a tu lado
y jamás igualaran mis sentidos
a los besos que solo de ti
espero ansioso recibir.

16 mar 2009

La cálida noche fría.

Te recomiendo escuchar mientras lees:


El sol se había ocultado
y el clima comenzó a enfriar
los nervios me ataviaban,
tanto, que cualquiera lo notaba.

No sabía como me iría
ni si quiera como me responderían
pues después de un par de meses
por fin decidí regresar a la banda
y el momento se acercaba.

La primer banda comenzó
y a lo lejos vi aquella silueta,
la música dejó de sonar
y vi su mirada brillar

¡Era ella! Sí había podido asistir,
no sabía que hacer, si reir, o gritar
o solo ponerme a brincar,
mejor corrí a saludarla,
no sabía ni que decir,
solo sé que era feliz.

El tiempo corría
pero no tan rápido como mi mente
solo tenía una finalidad
la cual no era siquiera
salir pronto a tocar.
Al contrario, solo quería terminar
ir con ella y conversar.

Por fin salimos,
conversamos poco y reimos
nos abrazamos de nuevo
vi un brillo espectacular en su mirada
no podía dejar de pensar en besarla
no sabía, quiza pudo golpearme
o no corresponderme,
aun era un misterio.

"Que diablos, lo voy a intentar"
vino pronto eso a mi mente.
Besé su mejilla, me acerqué a sus labios,
el momento era el indicado,
aún sin saber que pasaría.

Cada que lo recuerdo solo dejo de estar
dejo de pensar, ni siquiera lo puedo explicar
mucho menos podré relatarlo.

Solo deseo volverlo a vivir,
volverlo a sentir,
pues después de mucho tiempo
volví a sentir esa magia,
que me hace dejar de pensar,
que me insita a desear más
la magia de sus besos que
muero por volver a probar.










Eso sin contar que hasta el frío se me quitó de la felicidad :D

4 mar 2009

Los 3 segundos de fama de Microbial



les iba a contar algo gracioso que me pasó pero jaja vi ese video y lo olvidé jajajaja
Saludos

18 feb 2009

El bar de Tonny Mortello

te recomiendo escuchar mientras lees:


(perdón si no subo nuevas esque tengo problemas con mi computador)

Fue la ausencia del sonido
la que me hizo enloquecer,
lentamente fui descubriendo
el final de esta historia.

El viento dejó de soplar,
el sol brillaba menos,
conforme los segundos pasaban,
las risas dejaron de escucharse.

La lluvia no se sentía,
no sabía que estaba en el suelo,
con el último aliento saliendo de mi,
por fin comprendí lo que pasaba...

Antes de continuar quiero remontarme al día de ayer.

La reciente llegada del "swing" a la ciudad, nos había sorprendido a todos por aquí, los más grandes del barrio italiano rentaron el viejo salón Corzzollio para recibir a la banda, jamás había visto a tanta gente reunida en un grupo para tocar, en realidad, creo que era la primera vez que veía una banda tocar en vivo, los fonógrafos son costosos, y para ser sincero la situación económica es muy mala en pleno 1936 (sé que en el futuro mejorará).
Tonny Mortello, había abierto por fin el bar que tanto anhelaba, después del asesinato de su padre, jamás pensé que fuera a abrirlo de nuevo, contaba mi padre, que desde ese lugar se podía escuchar con claridad la música del salón Corzzollio.
Recuerdo que siempre decía: "La música del salón y un buen trago de whisky es estar en el paraiso". Ahora será el momento de comprenderlo, pues al evento solo acudirían esos mafiosos de los que nadie quiere mencionar su nombre, excepto a la hora de pagar por la protección.

Tonny se notaba molesto, pero era tanta la emoción de "estar en el paraiso" que no le presté mucha atención a su expresión, nos reunimos los muchachos y yo fuera del bar, esperando a Falazza y sus amigas, que nos acompañarian a bailar con el sonido celestial de la banda. Después de un par de horas llegaron las chicas (no entiendo como pueden tardar tanto si solo viven a un par de edificios del bar), entramos y pedí ese vaso de whisky en las rocas que tanto anhelaba antes de comenzar el evento.

El sol ya se estaba ocultando, los lujosos automoviles de "los grandes" pasaban frente al bar, de pronto tonny apagó las luces, nos pidió guardar silencio, y se notaba más serio que antes, al voltear por la ventana (haciendo caso omiso a la instrucción de Tonny) pude observar ese auto "Lafayette" último modelo detenerse justo frente a mi, 4 hombres salieron de allí, bien vestidos y con 1 caja blanca larga envuelta para regalo cada uno de ellos.

Solo hay una cosa que pueda guardar un italiano en una caja blanca larga envuelta para regalo

En ese instante lo único que se me ocurrió fue voltear y gritarle a Pellegrino que se fuera con las chicas, por la salida trasera del lugar, sin hacer más preguntas corrieron y lograron escapar. Tonny me dijo que hiciera lo mismo, pero una vez más ignoré su advertencia, y seguí bebiendo mi vaso con whisky en la barra junto a el.

El tiempo que les llevó a los individuos cruzar la acera y entrar al bar parecían eternos, por fin se escucho el crujir de la puerta de madera, ni siquiera quize voltear a ver sus rostros, uno de ellos, se sentó junto a mi y me abrazó, dejando la caja "no tan misteriosa" junto a mi, lo primero que vino a mi mente fue tomarla, tomar el arma y dispararles, pero al parecer Tonny habia descubierto mi plan y con la mirada me indicó no hacer nada; Esta vez si le hice caso; los otros tres hombres rondaron por todo el lugar verificando que no hubiera alguien oculto, en efecto, solo eramos Tonny, los 4 sujetos perfumados, bien vestidos y yo.
El sujeto a mi lado sacó un habano cubano, tomó un billete de 1000 liras (solo los mafiosos usaban la moneda nacional en el extranjero), lo puso en la mesa, sacó una especie de guillotina, cortó el habano, tomó el billete y así como así lo encendió con un fosforo y encendió su habano, dejó que se consumiera y lo introdujo en mi vaso viendo fijamente a mis ojos.

Con supuesta indiferencia le pedí a Tonny un vaso más con la misma bebida, el sujeto miró a sus compañeros, comenzó a reir y volteo su mirada hacia Tonny, y pidio lo mismo que yo, para sus 3 compañeros y ofreció al mismo Tonny una copa, Tonny no la aceptó, preparó mi bebida y les pidio a los caballeros que pagaran sus bebidas antes de servirlas, el sujeto saca otro billete de igual denominación que el anterior, pero Tonny no lo acepta pues nadie; excepto un mafioso claro; recibe los billetes del país natal.

El individuo junto a mi sentado, simplemente levanta su mano izquierda dejando el habano en su boca, chasquea los dedos y en un "santiamen" los 3 individuos habían sacado los obsequios de las cajas, el sujeto a mi lado hizo lo mismo.

Uno de ellos cerró la puerta de metal detrás de la de madera, otro de ellos se metió por la trastienda y cerro la puerta trasera, el que lucía más "loco" de ellos simplemente se dirigió a la barra y tomó una botella y se fue a un rincón del bar, el individuo restante (el mismo que estaba a mi lado), sin soltar su habano simplemente le dijo a Tonny que si creía que no necesitaba protección, lo respetaría, solo que lamentaría mucho si algo pasaba, hasta ese momento comprendí porque era todo el escandalo, después de un largo silencio y de escuchar la dichosa banda de swing con mucha claridad, en vez de sentirme en el paraiso, me sentía en el infierno y al parecer me iba a reunir con mi padre en el para contarle esta historia.

El caballero del habano, volvió a levantar la mano izquierda, la cual era de mal augurio eso era claro, ya sin chasquear los dedos, el individuo del rincón comenzó a derramar el licor por todo el lugar, el sujeto del habano levantó de nuevo esa mano maldita y señaló hacia la trastienda, mientras seguía bañando de licor el lugar la otra persona, regresa el sujeto que cuidaba el frente con el que cuidaba la parte de atrás, tomaron a Tonny por sorpresa y con una patada lo arrojó uno de ellos directo al suelo, lo levantaron con brutalidad, justo cuando me paré a levantarlo, sentí ese golpe que me nubló la vista, cuando desperté, ya me encontraba atado junto a él, con un dolor terrible en la nuca, pero para mi sorpresa, ya no estabamos en el bar, estabamos encerrados en el porta-equipaje del auto, se sentía un calor infernal allí dentro, pregunté a Tonny si estaba bien y sollozando me dijo que debió haber aceptado, que todo el esfuerzo de su padre había muerto, y todo por no seguir su consejo de llevar las cosas en paz con la mafia, pregunté que habia pasado en el lapso de mi desmayo, y dijo que nos sacaron del lugar, no sin antes torturarlo viendo como se quemaba.

El automóvil enciende, comenzamos a movernos, la música aún se oía, pero conforme avanzabamos se dejaba de escuchar, el ruido de la ciudad tambien había desaparecido, bruscamente frenó el vehiculo y pasaron unos cuantos minutos antes de que abrieran el porta-equipaje, preferí finjir que seguía desmayado, cuando abrieron dejó de ser necesario finjir pues nos recibieron con otro golpe de sus armas.

Al recuperar la conciencia(de nuevo) estabamos en un gran almacen, me parecía familiar, pero no lograba reconocerlo, además de los 4 sujetos por fin llegó su lider, "Renatto el guapo" le decían, por una horrible cicatriz que tenía a lo largo de su cara, solo nos vió una vez se dió la vuelta y secreteó con uno de sus asistentes. Los 5 dieron la vuelta y se fueron, pasamos una noche entera sin alimento, la resaca me estaba acechando, pero era más mi preocupación que ni siquiera me afectaba.

Tonny permaneció en silencio toda la noche, yo solo buscaba la forma de escapar, ya estaba amaneciendo y el sol comenzaba a despuntar, o al menos eso se percibía por la pequeña ventana al fondo del gran almacen, Tonny preguntó si estaba despierto y afirmé con la cabeza, me dijo que tenía un plan, en lo que yo planeaba la forma de escape el había logrado desatarse de las manos y comenzó a desatarme, explicó el plan, pero era tanta mi alegría que sinceramente no le presté atención, revisamos el lugar y en efecto no había nadie, corrimos hacia la única puerta, al abrirla Tonny sale corriendo, y detrás de el iba yo, en ese instante de reojo ví venir mi destino, la única persona cerca (el sujeto del habano) venía llegando y nos vio, Tonny siguió corriendo y le grite que huyera, que no regresara por nada del mundo, se detuvo, volteó hacia mi, vió que me tenían sujeto pero volví a gritarle que corriera, detrás del sujeto del habano venia otro acompañante así que Tonny hizo caso y se fue, le pedí que cuidara a Corinna, y al pequeño Michelangelo que venía en camino, solo cerró los ojos y gritó que volvería por mi, el acompañante corrió hacía Tonny pero el sujeto del habano le dijo que lo dejara, que Renato el guapo se encargaría de el después, una vez más recibi uno de esos golpes con el arma (que ya no era tan sorprendente, pero si igual o más doloroso que el primero).

Una vez más desperté del coma temporal, en medio de la nada, el sol era intenso, pero esta vez algo era diferente:

Fue la ausencia del sonido
la que me hizo enloquecer,
lentamente fui descubriendo
el final de esta historia.

El viento dejó de soplar,
el sol brillaba menos,
conforme los segundos pasaban,
las risas dejaron de escucharse.

Las lluvia no se sentía,(quizá porque eso humedo era mi sangre)
no sabía que estaba en el suelo,
con el último aliento saliendo de mi,
por fin comprendí lo que pasaba,
estaba conociendo a la muerte,
la sangre nubló mi vista,
no podía ver nada más que esa mancha roja,
lo último que pude oir
fue esa sordida carcajada
y las palabras de el sujeto del habano:
"Jamás te enfrentes a un mafioso que nadie vive para contarlo"

5 feb 2009

Pero.¿Porqué ocultarlo?

Te recomiendo escuchar mientras lees:

(habrá gente que realmente descargue la música?)

Sabes, me la he pasado un par de noches en vela preguntandome
¿Porque la gente oculta sus sentimientos?

Antes de continuar he de recalcar que no hablaré de los mios pues jamás los he ocultado y todo aquel que se ha acercado un poco a este espacio creo que ya se los ha de saber de memoria o minimo tiene idea de lo que comparto con el mundo

Tampoco contaré el origen de esta pregunta, solo una breve síntesis de lo que generó dicha duda.

Los seres humanos, somos seres enigmáticos y muy misteriosos, pues de los miles de millones que habitamos este planeta (u otros), ninguno; Y me jacto de ser preciso; ningun ser humano es igual a otro.

Dentro de esos enigmas se encuentra el porque ocultamos las cosas, secretos, verdades o mentiras, no hay nadie que no guarde algo para sí mismo, lo sé y estoy consciente de ello.

En un momento de flaqueza me pregunté (en realidad se lo pregunté a otra persona) "¿Porqué la gente oculta sus sentimientos?, qué, ¿Acaso es tan difícil ser sincero?

Dicha persona solo se quedó pensando y me dijo algo como "tienes razón, no comprendo porque la necesidad de callar eso que sienten las personas"

En menos de 1440 minutos cambió el "hábitat", y la situación así que retorné a la misma pregunta.

Después de mi discurso de porque es bueno mostrar los sentimientos, quedé perplejo, parado, inhundado de rabia e ira, sin saber porque la gente se comporta así, porque si no son felices no te dejan serlo y me respondí a mi mismo la pregunta con solo acciones.

Ahora lo que siento en verdad es pena y tristeza por esas personas porque la verdad sale a la luz sola, se velará el rollo de su película, y con la paciencia y serenidad que trato de conservar, gozaré por ver a esa gente caer sin que yo accione la palanca que abre el orificio del escenario, para que los indeseables salgan de escena y continué la obra.

Bien, cierra tus ojos(después de leer esto claro), Imagina que estás en armonía con todo ser que te rodea (o todo ser que te interesa) y de repente se acerca un agente extraño a dicho ecosistema de armonía, paz y tranquilidad.
Comienza a contaminarlo con blasfemias, mentiras y lo peor, tu entorno cree en "el agente", conservando la distancia a tu persona porque temen que sea cierto aquello que el agente ha revelado.

Después de eso llega la impotencia de no poder decir o hacer nada pues hacer o decir algo es darle la razón "al agente en turno".

Creo que el tema se desvió demasiado así que volveré a la pregunta inicial

¿Porqué ocultarlo?
R- Porque en cuanto saben la belleza de lo que sientes, no descansarán hasta acabar con ella y no obstante con eso, a promover la contaminación en tu entorno hasta que la verdad sea revelada claro esta.